Con el culo al aire

Diario de un camping 2×12: El espía (cachas) que me achuchó


Una semana más os dejamos la crónica de último capítulo emitido de  “Con el culo al aire”, el penúltimo esta temporada. Dicha crónica está, para variar, a cargo de Andrea (del blog Epic Us), nuestra cronista oficial, que nos ofrece su particular punto de vista de lo que ocurre en nuestro querido camping.

El miércoles se emitió el penúltimo episodio de temporada de Con el culo al aire y, además de que estuvo muy divertido (y o yo tenía el día, que también, o fue especialmente friki) y tuvo sus momentos monos, explotó la trama de cara al próximo, el último de esta segunda temporada. Así que, nada, sin más dilación, vamos por tramas.

Hoy empiezo con El show de Pocoyó, ya que esta trama ha girado en torno a él y ha provocado algo que es importante en otra. Pocoyó sigue tan ofendido con su Angelito que ni lo saluda en el súper. Encima, cuando Ángel le dice que siguen siendo pareja de mus, aparece Sandra porque la había invitado a ella, así que Pocoyó se deprime y se pone a mirar fotos… estando con Paula en la cama… y es que ha tenido un gatillazo por la pena que le supone estar peleado con su novio.

A esta escena le ha faltado Pocoyó cantando Memories… o la de Karina y el baúl de los recuerdos, lo que él prefiera ;P

Paula se muestra muy comprensiva, mientras que Paulino… Bueno, Paulino le aconseja que coma alfalfa porque a su burro le ponía fino. Después, le hace ir al bar para someterlo a la humillación pública, donde le trollean a lo bestia, al estilo camping. Vamos. Al ver llegar a Eli, Pocoyó le pide que confirme que es un fiera, pero Eli le trollea a base de bien también. Además, todos le meten la paranoia en la cabeza de que Paula le va a dar puerta.

Luego, Sandra le hace una revisión a Eli, que está tan pancha porque El lentejito es muy bueno. Eli está contentísima porque, dado lo que ha descubierto sobre Pocoyó, ha decidido emborracharlo y tirárselo para recuperarlo porque, ya sabéis, no le odia.

A todo esto, Paula quiere hacerle un regalo a Pocoyó, así que llama a un amigo para pedirle ayuda y, cuando se lo está agradeciendo, Pocoyó la descubre. Paula debe irse a por el regalo, por lo que le dice que va a ver a una amiga y él cree que va a contarle lo del gatillazo. Se pone muy nervioso, dice necesitar a Ángel, pero intenta ser fuerte, lo que le es difícil. Sobre todo cuando Paulino empieza a tocarle la moral, a decir que son raros, no como Chema y él que son machos. Entonces, Pocoyó, en un ataque de mala leche supino, le cuenta que Chema es gay y Paulino no se lo toma demasiado bien.

Fan de la cara malvada de Pocoyó. Y, ay, pobre Paulino, que va de una sorpresa en otra, ¡me lo van a matar! ¡Con lo sensiblón que es!

En esas aparece Sandra para recoger a su padre, ya que éste va a ser su nuevo compañero de mus. Paulino le pregunta si Chema es gay y ella se lo confirma, no sin antes pedirle a Pocoyó que se reconcilie con Angelito. Eso, Jorge, no seas así, que Ángel te echa de menos, pobrecito.

Pocoyó le pide a Ángel que vaya a verle y, cuando éste va, le exige que llame a Paula para que dé fe de que se le levanta, ya que, claro, que no lo haga, es culpa suya. A Ángel le parece algo raro, pero acaba accediendo y llama a Paula: escucha música moña, una voz masculina y la siguiente frase: lo tiene a punto y bien inflado. Así que los dos se piensan lo que no es. Bueno, vale, también es cierto que, de primeras, es difícil pensar en lo que está ocurriendo, xDD.

Más tarde, Pocoyó se encuentra a Eli arreglando el fregadero y se pone en plan seductora y le ofrece tomarse un vino juntos. A Pocoyó le traicionan los ojos cuando Eli sigue seductora perdida y acaba accediendo a tener una cita con ella.

Por su parte, Paula va a ver a Ángel para darle un balón pijo, ¡el mismo balón que Pocoyó le prestó y por el que se hicieron amigos! Resulta que Paula había ido a ver a su amigo para comprar el balón e hincharlo y que, así, Ángel se le regale a Pocoyó y hagan las paces. Angelito se emociona mucho, así que está claro que el efecto en Pocoyó va a ser todavía más intenso. Ángel hasta cree que podría dejar a Paula por él… Me meo, xDD.

Angelito se nos emociona, más majo él :3

No obstante, cuando Ángel le cuenta lo sucedido a Sandra, ésta protesta porque es difícil odiar a Paula. Intenta cargarse el balón, pero El centollo no le deja. Lo que le propone es que no le dé el balón de momento, para que Pocoyó crea que Paula le engaña y, de rebote, le engañé él con Eli. Ángel no está muy seguro de lo que hacer, ya que Pocoyó eligió a Paula y teme que si vuelve con Eli vuelvan a lo de siempre. Sin embargo, como Sandra tiene muy clara su opinión, acaba acatando su voluntad… y yo sigo viendo un patrón, Angelito ;P

En el otro bungalow, basta que Pocoyó y Eli se junten para que salten las chispas. Sin embargo, están a punto de pasar a mayores cuando Eli empieza a notar nauseas y acaba vomitando en el baño. Eso sí, Eli sigue en sus treces, aunque, cuando se marea, tiene que parar. Aprovechando que Pocoyó va a por una bolsa, Eli le pide al Lentejito que se comporte o se queda sin padre. Vuelve a intentar liarse con Pocoyó, pero éste está preocupado y va a hacerle una manzanilla para ver si le asienta el estómago.

En ese momento, Paula se presenta en el bungalow de Sandra y se acaba llevando a Ángel toda emocionada para que le dé el balón a Pocoyó. El pobre Angelito, que vive continuamente al borde del infarto, ya se ve hecatombe, pero cuando llega, Pocoyó ha acostado a Eli, que sigue mareada. Ésta no deja de repetir “Lentejito“, por lo que Pocoyó se piensa que es una droga, xDD.

Ángel le da la pelota a Pocoyó, diciéndole “Jorge, ¿me dejas jugar con tu pelota?” y me ha gustado tanto el momento, que lo he puesto de Frase inspiradora del día y todo :3 Los dos están súper emocionados y Pocoyó dice “sabía que eras tú”, pero Paula no sabe si se lo dice a ella o a Ángel, jajaja. En esas, Eli sale de la habitación y Sandra se la lleva, mientras Eli deja claro que Lentejito ya está castigado para los restos.

Si es que son más bonicos ^0^Me encanta, me encanta, me encanta.

Por otro lado, Lola ha tenido uno de sus buenos días y, mientras ella se pone guapa, su hija ha hecho la maleta. Está dispuesta a largarse, cuando encuentra que su madre le ha hecho cheesecake, plumcake y cupcakes. Además, le habla del amor, de que quiere que sea feliz, mientras pone la música alta para que Dino la escuche y sepa lo que se pierde.

Y, claro, tanto él como PeluVilma la escuchan, así que acaban hablando en plan “voy a ver qué tal está”, “no, que te come la boca”, cuando irrumpe Javi flipando porque Dino se tiraba a Lola, algo que ella le ha contado. Ésta está dispuesta a cambiar sus cupcakes por la porra de Dino. Palabras textuales, sep. Por eso, haciendo gala de una actitud muy zen, PeluVilma intenta hacerla entrar en razón. Al final, Lola les cuenta que se ha echado novio y es… ¡El Cachas! ¡OMG! Dios, en serio, Lola es digna de admirar, ¡que se ha ligado al Cachas!

¡Es El Cachas, es El Cachas!

¡Qué guay verlo por estos lares!

 

Alicia: ¡Mira, Dino, mira, es El Cachas!

Dino: Pues parece bastante normalito…

Dino se preocupa por Lola, ya que teme que El Cachas le rompa la patata y ella haga alguna tontería, pero PeluVilma le pide que no se meta. Sin embargo, a Dino le puede la preocupación y va a visitar a Lola junto a Javi. Ahí, se encuentra con Candela dándose a la fuga porque El Cachas se ha mudado ahí y pasa de aguantarlo. De esto deducimos que Candela no veía El internado porque, si no, se quedaba para ver cómo hacía flexiones sin camiseta. Jarl *0*

Bueno, en cuanto se quedan a solas, padre e hijo intentan explicarle al Cachas que Lola es bipolar, pero a él no parece importarle. Eso les inquieta, sobre todo a Javi que debe de ser fan de Mentes criminales porque lo toma por un psicópata. Encima, mientras El Cachas hace la mudanza, ven que se lleva una bolsa de vuelta al coche, lo que creen aún más raro y deciden curiosearla.

Así que se ponen a controlar la roulotte de Lola, cuando ella les explica que El Cachas está jugando al mus en el bar. Dino le encomienda a Javi la misión de vigilar, mientras él se cuela en la casa de Lola. Javi está dispuesto a no fallarle a su papa… hasta que ve dos ardillos persiguiendo a una ardilla y pierde cualquier atisbo de concentración y sale tras ellos. De aquí a nada se pondrá a buscar a Kevin, ya veréis.

Javi: ¡Ardilla!

 

Dug: ¿Dónde? Señor Fredricksen, tenemos que ir a ese camping, ¡hay muchas ardillas!

Mientras tanto, en el bar, en pleno campeonato de mus, El Cachas interroga muy hábilmente a Chema y a Paulino y hablan sobre que mucha gente está viviendo en el camping. Resulta, que El Cachas era legionario, así que Chema se nos emociona y se nos pone en plan padre pesado con historietas de la mili.

Justo al lado, en el súper, Candela no le quiere cobrar la compra a PeluVilma, ya que Dino ha ayudado mucho a su familia. Al parecer, les daba dinero desde que llegaron al camping, algo que no sabía. Encima, Dulce está ahí y no duda en meter cizaña. Candela, intentando ayudar a Dino, le cuenta que éste había ido a preguntar por el novio de su madre, así que PeluVilma se nos china del todo.

Y en ese momento, Dino está registrando las cosas del Cachas, sin encontrar nada, cuando aparece Lola y lo pilla… e interpreta la situación a su manera, así que intenta seducirlo. Pese a que Dino se resiste como un jabato, Lola le come la boca… y en esas Javi aparece para avisarle de que se acerca Lola, seguido de las chicas, que se enteran de que Dino y Lola se ha besado. Y yo me pregunto… ¿qué ha pasado con la ardilla y los ardillos, eh?

Dino intenta salir airoso de la situación, pero intentar no es conseguir, sobre todo cuando Lola no deja de soltar comentarios malintencionados. Dino explica que El Cachas le da mal rollo, que cree que oculta algo, pero PeluVilma pasa de eso y le pide que elija entre sus dos familias y que, si la quiere a ella, jure olvidarse del Cachas. Dino sigue desconfiando de éste, así que no llega a jurar y PeluVilma le echa de casa. Sí, en mi mente han protagonizado la escena final de Los Picapiedra.

Bungalow Picachurrero a altas horas de la noche.

Dino. ALICIAAA, ¡ábreme la puerta!

(Efectivamente, no he podido resistirme, soy débil, xDD)

Total, que Dino y sus tres hijos se quedan cenando con Lola, que les ha hecho pollo en pepitoria y todos son más partidarios de Lola que de Alicia. Eso sí que es conquistar a alguien por el estómago, xD. Encima, Dani está tan contento con que sean una familia, sobre todo porque va a tener un hermanito pequeño que todavía no se ha estrenado… o no, porque Bam Bam le dice literalmente: habla por ti, pringao.

Lola va a inmortalizar el momento y saca una pedazo de cámara de la hostia propiedad del Cachas. Dani va a sacar una foto, cuando descubre que la tarjeta está llena de imágenes de todos ellos. Sin embargo, cuando se lo cuenta a los demás, nadie le presta demasiada atención. Encima, llega El Cachas y les explica que es periodista y que las fotografías son para el suplemente dominical, así que la historia de Dino tiene todavía menos credibilidad.

Éste intenta congraciarse con PeluVilma, pero ésta está muy, muy cabreada (seriously, nunca la había visto así) y lo manda a tomar viento fresco a la farola, vamos.

Como estos se largan, Chema y Paulino acaban quedándose a solas con El Cachas y se ponen a hablar con él. Paulino se pone en plan interrogador, mientras suelta pullas sobre que alguien oculta lo que es en realidad, y El Cachas se china un poco. De hecho, mientras los otros dos se pelean, saca una pipa y les obliga a 1) dejar de pelear y 2) ir hasta la cámara frigorífica donde les encierra. Y, por si fuera poco, El Cachas admite que nunca ha sido legionario. Ay, pobre Chema, que no gana para disgustos hoy.

Cachas: ¡Vale! ¡Ya basta! ¡No he sobrevivido a Ottox y el internado Laguna Negra para acabar en Matrimoniadas!

Chema: Oye… El Laguna Negra ese no era donde Ángel preparaba comida para 400 alumnos.

Paulino: ¡Maldito Centollo! ¡Todo es culpa suya! ¡Seguro que hasta mató a Manolete!

Paulino no deja de meterse con Chema, incluso le dice que se quede en su esquina y que no le mire ni nada. Pero es que hasta se tapa con congelados, xDD. La pelea se alarga, hasta que se ven obligados a abrazarse para no morirse de frío. Entonces, Paulino le pregunta que por qué no se le nota que es marica, que desde cuándo lo es… Y en esas Chema suelta que se casó. WTF?? Vale. Eso es demasiado para mí. ¿Chema casado? ¡¿Chema?! ¿En serio? … Que no, que sigo sin asumirlo.

Bueno, Chema tiene una idea para salir de la cámara y, esperad, que os va a molar: como hay una alarma antiincendios, va a usar un mechero para que suene y los saquen de ahí. Pero, oh, drama, ¡no puede accionar el mechero porque tiene el dedo agarrotado por el frío! ¿Os suena? Pues esperad, que viene lo mejor: va Chema y le dice a Paulino que o se lo chupa o se lo mete en el culo. Vale, vale, Tonteo no fue tan directo con Lerdieta, peeeeero Chema acaba descojonándose y le dice a Paulino que puede hacerlo él solo. Uh, mira, Ulises, Chema puede hacerlo solito y tú no. Mucho sobrevivir a tiros en el pecho, mucho quitarte la camiseta, pero el verdadero héroe es Chema, ¡que se chupa el dedo él solito, hombre ya!

Chema: Venga, Paulino, a chuparme el dedo, como los de El barco… que no, hombre, que puedo chupármelo yo solo.

 

Max: OMG, pero… pero… ¿Por qué Chema puede chuparse el dedo solo y Mario Casas no? ¡No lo entiendo! ¡Mi mundo se está yendo al garete! ¡argg!

Ay, Max, qué dramático, para una vez que te traigo de vuelta, hombre ya.

El plan funciona y PeluVilma los salva y se da cuenta de que Dino tenía razón. Paulino quiere usar la cabeza para saber qué planea El Cachas, pero Chema es legionario y prefiere ahostiarlo directamente.

Los que se lo encuentran primero son Dino y Javi, que vienen de comprar un súper ramo para PeluVilma. Se van a poner chungos con él, pero entonces ven llegar a PeluVilma gritando “VEN AQUÍ, DESGRACIADO”, por lo que Dino mueve el ramo en plan tregua, idea de Javi. No obstante, Alicia le dice que no es él, sino El Cachas y que lo retenga, pero éste se escapa. Al final resulta que es un detective que viene de parte del alcalde para demostrar que viven en un camping y largarlos. Eso sí, al menos, PeluVilma y Dino se reconcilian.

Y hoy me he dejado para el final la parte del Opositor cachas, para que todo cuadre y esas cosas. La cuestión es que es el último día para pagar las tasas del examen y La profa no tiene el dinero, pese a que está trabajando de pizzera. Madre e hijo lo están comentado, cuando, casualmente (y con “casualmente” quiero decir que estaban espiando), Los marqueses han oído lo ocurrido y se ofrecen a pagar las tasas, como si fuera una beca.

El opositor cachas está en pleno vacío existencial, cuando Los marqueses aparecen con su oferta… y un papelín para firmar. Y es que, a cambio de pagarle las tasas, El opositor cachas debe comprometerse a darles la mitad de su sueldo durante un año y ayudarles con ciertos pleitos. A Roberto no le hace demasiada gracia, peeeero lo considera mejor que pedirle ayuda a su padre. Ay, Roberto, Roberto, yo diría que hasta Fausto hizo un trato mejor, pero, bueno, ánimo.

Sonso (cantando): Pobres almas en desgracia, tan tristes, tan solas, vienen rogando en mi caldera, implorando hechizos. ¿Quién los ayudó? ¡Lo hice yo!

Roberto: La cosa es que esa canción me suena… pero, bueno, firmaré.

El opositor cachas está estudiando, cuando Dani trae a Candela a casa para que se quede con ellos hasta que El Cachas deje a su madre. Roberto tiene una pedazo de fantasía con ella, por lo decide salir a correr para despejarse. Sin embargo, no puede porque Los marqueses le exigen que se ponga a estudiar, que se van a presentar 400 candidatos. Al oír eso, El opositor cachas se nos viene abajo, pero acaba yendo a estudiar a casa de Los marqueses, donde puede esconderse de Candela.

Los marqueses resultan ser unos entrenadores que ni el gemelo malvado del señor Miyagi en un mal día: le arrancan pelos, le hacen preguntas… y planean como deshacerse de los otros opositores. Me hace gracia que Pepelu cuente que encerraba a gente en el lavabo con silicona y que Sonso apunte que la silicona se la regaló ella. No, si familia que putea unida, permanece unida, xDD. Eso sí, Sonso le ordena al Opositor cachas que siga estudiando porque, aunque son buenos, no pueden cargarse a 4000 opositores, xDD. Es que ni un mafioso lo diría con tanta clase. Soy MUY fan.

El opositor cachas está harto de Los marqueses, así que va a pedirle ayuda a su madre, pero La profa está exhausta por su trabajo y le pide que apruebe de una santa vez o acabarán los dos siendo pizzeros para los restos. Pobre Roberto, menuda presión.

De ahí que no sea de extrañar que esté en pleno ataque de histeria, con su bolsa de papel y todo porque no va a sacar más nota que 8000 tíos (me hace gracia cómo se va incrementando el número de opositores, es como si fuera Mickey Mouse en El aprendiz de brujo, xD). Candela le aconseja que eche un polvo para relajarse, que es lo que ella hace, y también le dice que tenga un plan b: ella, por ejemplo, se va a largar a recorrer Europa con una amiga. El opositor cachas señala que va a abandonar a su madre y hermano, por lo que Candela acaba con otro ataque y, como la bolsa de papel no funciona, pues prueban con su método. ¡¡Uhh, por fin!!

Soy MUY fan de esto, ¡¡ya era hora!!

Tras el polvo, Candela comenta que se lo han pasado bien, pero que ahí queda todo. Él, por su parte, quiere irse con ella y, aunque Candela en un principio no quiere, acaba accediendo cuando El opositor cachas propone vender sus apuntes, de los cuales podría sacar 1000 euros. Ahí es nada.

Lo malo es que Los marqueses le pillan y, cuando El opositor cachas va a por sus apuntes, lo acaban atando a una silla para que no se escape con Candela. En esas llega La profa, que flipa con la situación, hasta que descubre lo que quiere hacer su hijo: se ha enamorado, quiere irse con Candela y ya no quiere ser abogado. La profa no quiere verle sufrir, así que se larga y lo deja en manos de Los marqueses. Desde aquí puedo asegurar que Roberto no se va a tatuar “Amor de madre” en el brazo.

Eso ha sido todo por hoy. La semana que viene ya toca el último de temporada, que se presenta interesante: ¿cómo se escaquearán de tener que abandonar el camping? Además, parece que va a haber una boda y, aunque se supone que serán Ángel y Sandra los protagonistas, yo prefiero que sean Jorge y Eli. Y, dios, sólo me falta señalar que soy fan, pero fan, fan, fan, de póster de la cara de Sonso en el camping nudista, xDD.

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