Con el culo al aire

Diario de un camping 2×11: Yo, yo mismo y Antonio


Os dejamos una semana más la crónica del último capítulo emitido de  “Con el culo al aire”, el décimo de la segunda temporada. La crónica está a cargo de Andrea (del blog Epic Us), nuestra cronista oficial, que nos ofrece su particular visión de lo que acontece en el camping más famoso del país.

El miércoles se emitió el antepenúltimo episodio de la segunda temporada de Con el culo al aire y estuvo muy, muy chulo y tuvieron unos puntos buenísimos. Así que, nada, sin más dilación, voy por tramas, como siempre.

Empiezo con la trama que ha tenido ocupado a medio camping y que, encima, ha contado con Antonio Garrido interpretándose a sí mismo, lo que ha estado guay. Además, se echaba de menos ver a este hombre en acción, que mola mucho. La cuestión es que Los marqueses han visto a unos señores haciendo fotos y resulta que son un director y su ayudante buscando localizaciones. Y, claro, en cuanto menciona la expresión “subvención del gobierno” les ha funcionado la máquina de pensar y han decidido ofrecerse de intermediarios para conseguir dinerillo.

Cuando cuentan la buena nueva, todos se ríen de ellos a saco, vamos, estilo camping, cuando llega Antonio Garrido, todo guapo él. Así que, claro, las féminas del camping se me revolucionan, en especial Lola, que es la que más poderío tiene. Chema, encima, debe pedirle perdón a Los marqueses, lo que provoca que se de al alcohol.

La cara de disgusto de Chema al pedir perdón es buenísima.

Mientras, Antonio (sí, como si fuera amigo mío, me tomo esas familiaridades, xD) explica que su personaje es un feriante con hijos complicados, vamos, Dino, así que decide tomarlo como modelo. Por eso, se lo lleva a casa para estupefacción de Dulce y de PeluVilma, que muta en fangirl. Como todos insisten, Antonio acaba interpretando una súper escena dramática que deja a Javi, Dulce y PeluVilma súper angustiados, pero Dino cree que no es real. Para demostrarle cómo sería en la vida real, Dino improvisa una… a su manera, vamos, divagando y atrancándose, que dirían Los marqueses, pero acaba convenciendo a Antonio, que decide quedarse con ellos para captar la esencia de su personaje.

Antonio los tiene a todos súper emocionados. A mí me matan las carillas de emoción, xD.

A todo esto, Los marqueses descubren que el director quiere un actor para hacer una escena de sexo gay. 400 euros al actor, así que, ni cortos ni perezosos, le ofrecen un papel en la peli a Dani, Javi y El opositor cachas pagándoles, ojo al dato, la opulenta cantidad de 20 euros. Hala.

Como creen que lo de “gay” les va a echar hacia atrás, los dos cambian el guión para que parezca que es con una chica. Y, vamos, dejan en bragas a Danielle Steele, ¿eh? Lo escriben tan bien que, cuando llegan los tres caballeros, se emocionan y empiezan a venderse para que les elijan.

Pero ese no es el único problema de Los marqueses, ya que, por un lado, Chema ha notado que los de la película no han pagado nada y, por otro, Lola y La profa exigen un papelito en la película. La profa se pone chunga, pero mucha credibilidad no tiene, aunque Lola sí que sabe amenazar y las acaban fichando como extras.

Al día siguiente, los tres van a hacer el casting: Javi se flipa con la motivación del personaje, a Dani se le cortocircuita el cerebro cuando Sonso le da la réplica… y en esas llega el director, les pide que hagan un Mario Casas o que se quiten la camiseta y, claro, ¿a quién eligen? Al Opositor, of course. Éste se viene arriba.

He encontrado mi vocación: hacer castings de chico 3.

Llega la hora del rodaje y Antonio llega metamorfoseado en Dino y se salta el guión, para desconcierto del otro pobre actor que no sabe qué hacer. El director alucina, le recuerda el guión y Antonio defiende la nueva versión, mientras Los marqueses comentan que los han vigilado poco. El director accede a escuchar a Dino, pero Antonio no cambiará nada sin pedirle permiso. Y como Dino se pone a dirigir, el director decide que mejor se van a comer.

Como después se va a rodar la escena de sexo gay, la maquilladora interrumpe al Opositor cachas, que está todo subidito, tan contento, mientras los otros dos están todo chafados. La maquilladora se lleva a Roberto, justo cuando llega su partenaire, Bruno, así que los chicos y Dulce se chotean de lo lindo, sobre todo cuando El opositor cachas, semidesnudo, descubre quién es su partenaire. Qué cabrones, soy muy fan, jajaja.

Ese momento en el que todos se dan cuenta de lo que ocurre.

Mientras tanto, en el comedor, Candela, La profa y Lola descubren que los extras no comen con todos, sino a la fresca y un bocadillo con un refresco. El resto de la figuración les explican sus penurias, así que La profa se pone reivindicativa y Lola no duda en ayudarla. Total, que van las tres al comedor para darles comida caliente a los figurantes, así que deciden cambiar de planes e ir con el interior.

Por su parte, Dino ha birlado comida del comedor, pero cuando llega tan ufano a su casa, se encuentra a Antonio en su sitio en la mesa, ejerciendo de él. Yuki y Nico, encima, están encantadísimos con el cambio paterno, ya que Antonio es mejor Dino que Dino. Encima, le gastan la broma de que Antonio va a dormir con PeluVilma, algo que no le hace ni gracia, aunque, eso sí, Antonio sigue haciéndose pasar por Dino, en plan esposo de PeluVilma, sobre todo cuando llegan sus clientas.

Dino intenta que Antonio se pire, pero éste no lo ve claro, porque no tiene esa forma suya de soltar un chascarrillo y que suene como una amenaza. Dino lo quiere echar, pero PeluVilma le dice que no, que gracias a él tiene la peluquería llena. Y, a todo esto, Antonio sigue imitando a Dino y, dios, me hace mucha gracia la voz que pone, ahí, toda grave, jajaja.

Además, los chicos y Dulce van a vacilar al Opositor cachas, pero éste se ha enterado de lo que deberían pagarle en realidad y ha deducido qué ha ocurrido. Por eso, él y Javi le dicen a Pepelu que él va a ser el novio de Bruno, si no quiere que se vayan de la lengua. Así que, nada, Pepelu va a rodar la escena, para desconsuelo de Sonso, mientras Javi y Roberto se lo pasan pipa. Así que llega el momento “con cariño, Bruno, que es mi primera vez”, empieza a retrasar el acercamiento… y los demás le salvan, exigiendo la pasta que se están llevando Los marqueses.

“Con cariño, Bruno, que es mi primera vez”.

Yo me muero con la cara de pánico de Pepelu, es superior a mí, xDDD.

Pepelu habla con el director para que pague las facturas y éste le dice que pagarán, pero en cuanto se queda a solas con su ayudante, dice que se largan y que les harán la del maletín. Esto consiste en darles un maletín para que lo guarden y lo repartan el viernes y, claro, ¿qué se le ocurre a Sonso? Quedarse con el maletín para largarse del camping. Así que están haciendo las maletas, mientras Dino y Javi descubren que los de la película están recogiendo para irse a otro camping.

Éstos se presentan en el bungalow de Los marqueses, pillándolos in fraganti, por lo que Javi se pregunta por qué se van los de la peli si les han dado el maletín. Como todos se están temiendo lo que ocurre, Javi fuerza el maletín y descubren que, menos los de arriba, el resto de billetes son, en realidad, papel. Los marqueses son muy prácticos y se quedan con los de verdad, mientras padre e hijo van a por los de la peli.

Como todos se han ido sin pagar y el único que queda es Antonio, lo descubren en plena huída, así que lo retienen sin violencia, pero con muy mala leche (Sonso dixit). Antonio llama al director, que le comunica que Eduardo Noriega va a hacer su papel, así que pasan de él y cuelgan. Por suerte, encuentran una forma de que Antonio les compense: rodar un anuncio del camping, donde salen todos y se anuncia la peluquería de Alicia y, de paso, Lola le magrea bien xD.

Por otro lado, ajena a todo el tema de la película, Eli ha tenido su propia trama. A primera hora de la mañana, Eli ha ido al bungalow de su sister, donde ésta le ha quitado el café a Ángel y Eli a ella, cada una echándole azúcar, cuando ha acudido Pocoyó a presumir de novia. Éste ha terminado bebiéndose el café bombón, que con tanto azúcar, por lo que se ha largado. Entonces, Eli ha dicho que se encontraba mal porque el fecal tiene ese efecto en ella… aunque también está embarazada. Yey =D

La parejita cree que Pocoyó debe saberlo y hacerse cargo, pero Eli está dispuesta a castrar a Angelito para impedir que cuente algo. Por cierto, Eli nos confirma lo que todos sospechábamos: que El centollo está bien cargadito. Bueno, Eli decide contar con Chema para que le ayude a criar a su hijo, así que va a contárselo… y cómo se lo cuenta, qué finura. Chema, en un principio, parece que se la va a comer, pero no, está contentísimo con la noticia. Chema, por cierto, está dispuesto a cargarse a Pocoyó, pero Eli le dice que no sabe quién es el padre.

Eli tan contenta porque Chema se lo ha tomado bien.

De hecho, se lo ha tomado tan bien que ya está planeando enseñarle a disparar y karate, todo muy recomendable para un enano, dí que sí.

Así que, nada, se lleva a Chema al ginecólogo y resulta que éste es muy guapo (claaaro, es Jordi Cadellans… y eso que no lo ha visto de gentleman inglés) y Chema se nos enamora. De hecho, Eli está toda emocionada con su lentejita, mientras Chema sólo está pensando en el ginecólogo. De hecho, los dos están picados en plan “me mira a mí”, “no, es gay” y tal, pero Chema es más hábil y, además de dejar claro que es el hermano, invita al ginecólogo a ir a visitar el rodaje del camping.

Eli mirando a la lentejita y Chema al gine, qué cara de enamorado.

Al día siguiente, Chema está afectadillo porque el ginecólogo no ha ido y Eli le está tocando un poco las narices. Pero en ese momento llega el ginecólogo y le sonsacan que está soltero y que es fan de Antonio Garrido. Sin embargo, el ginecólogo tiene que irse por una urgencia, así que Chema se ofrece a conseguirle un autógrafo de Antonio. Eli no está muy convencida de que Chema haya ligado, pero las pruebas son irrefutables.

Por la tarde, cuando regresan al ginecólogo a por los resultados, Chema le pide a Eli que se largue en cuanto los sepa. El hombre les explica que todo está bien, así que Chema aprovecha para darle el autógrafo y le pide una cita. Sorprendentemente, el ginecólogo acepta para flipe de Eli. Ésta se marcha para dejarles intimidad, así que el ginecólogo le enseña un vídeo de sus vacaciones y, bueno, resulta que el hombre llevaba un bañador rosa, era un pelín amanerado y es anti-taurino. Vamos, que a Chema se le ha acabado el amor sin usarlo, no como en la canción.

El ginecólogo, anteriormente conocido como Charles en Amar, acepta salir con Chema…

 

… y a Eli se le queda esta cara de flipe.

De vuelta al camping, Eli se queja de que le haya zurrado al ginecólogo (jo, Chema, tú también, qué listón más alto tienes, con lo mono que era el ginecólogo, tonto) y empieza a replantearse que sea buena idea contar con Chema para criar al bebé.

Y, si hemos tenido a Eli por un lado, también hemos tenido a Pocoyó por otro. Esa noche va a ser su primera vez con Paula, así que le pide a Angelito que canguree a Paulino y se lo agradece con un abrazo. Sandra, al verlos, les recuerda que se pueden casar (xDD) y, en cuanto se entera de lo que ocurre, decide boicotear a Pocoyó porque cree que tiene que ayudar a Eli. Ángel no quiere meterse, que siempre cobra (si cobra igualmente, se meta o no) y encima Eli ha dejado muy claro que no quiere que le digan nada. Pero Sandra cree que Eli no comprende lo que es ser madre soltera y está dispuesta a actuar.

Así que, mientras Pocoyó se tira la salsa de soja encima, lo que provoca que se vaya a duchar y que le siga Paula, Sandra decide boicotear la cena con Paulino. Vamos, que se tira sobre Ángel para violarlo, por lo que Paulino sale corriendo. Misión completada y el pobre Centollo se da cuenta tarde.

Ay, Angelito en plan pánico es taaan mono.

Bueno, vale, a mí me lo parecería hasta con una lechuga por sombrero, pero aún así… :3

Por su parte, Paulino va a su bungalow, interrumpiendo a los otros dos, mientras se queja de Angelito, al que le echa la culpa de todo. Paulino se mete en su habitación a escuchar música y con música quiero decir algo que dice “como tu madre, morena salada”, así que deciden dejar la cita para otro día, que la banda sonora no es la adecuada. Con lo fino que es Jorge, hombre ya.

Al día siguiente, Pocoyó va a visitar a Angelito para echarle en cara que le haya estropeado el plan. Éste intenta explicarse, pero, claro, sin contar la verdad es difícil y Pocoyó acaba montándose una de sus películas: Angelito tiene miedo de que le deje colgado. Pero esa vez no va a pasar, que Pocoyó quiere conservar el amor incondicional y el romántico y, claro, según él, Ángel quiere ser el romántico y está celoso, xDD. Lo peor es que al pobre Ángel no le queda otra que callarse y refutar su teoría. Ángel intenta que le dé otra oportunidad a Eli, pero Pocoyó pasa, así que invita a Ángel a comer junto a ellos, peeero sin Sandra, que no es bienvenida.

Esta captura se puede malinterpretar muy fácilmente… y, sí, no he podido evitar ponerla, xD.

Por eso, Ángel intenta escaquearse para comer con Pocoyó, pero empieza a liarse con explicaciones y cuando acaba contando la verdad, Sandra le prohíbe ir. Ángel no entiende por qué, pero Sandra es muy clara: están de parte de Eli y merece la pena intentarlo, Angelito. Sí, lo llama Angelito. A lo Jorge, xDD. Hijo, Ángel, yo veo un patrón ahí, ¿eh?

En el otro bungalow, la pobre Paula se muere de hambre, pero Pocoyó no le deja comer hasta que llegue su Angelito. Al final, le acaba llamando y el pobre Centollo le tiene que mentir y le dice que está en el trabajo, mientras Sandra calienta algo en el microondas. Ángel no entiende nada, Sandra sigue apropiándose de las opiniones de él y, luego, Pocoyó se da cuenta de que ha escuchado el microondas, así que llama a Paulino, que le confirma que Ángel está con él. La pobre Paula no entiende nada y le parece raro que no se enrolle con ella para ir en busca de Ángel.

El momento en el que Pocoyó Holmes descubre lo que pasa.

Éste intenta explicarse, pero Pocoyó ya tiene una idea de por qué actúa como actúa: Ángel no quiere que le vaya bien porque está envidioso, que prefiere que sea infeliz para dirigir su vida. Angelito intenta explicarle que no, que se alegra, pero no puede decir nada y Sandra insiste en que esté con Eli, pero tampoco puede añadir algo más. Por eso, Pocoyó cree que hay dos equipos, el team Eli y el team Pocoyó y que Ángel ha tomado partido, así que han terminado para siempre.

Ángel: Pero, Jorge, ¡si yo soy team Pajaroto!

Pocoyó regresa a su bungalow, donde Paula sigue creyendo que la situación es rara, pero Jorge le explica todo y le dice que ha cortado con su mejor amigo porque quiere estar con ella. Así que, al fin, pueden estrenarse.

Por su parte, Ángel está muy triste, así que Paulino le toma el pelo con que si es su novio, si es el triste nuevo… En esas, llega Eli diciendo que no puede usar a Chema como padre, que no sirve, por lo que Paulino se escandaliza por el incesto. Sandra le explica que el hijo es de Pocoyó y se escandaliza igualmente. Jo, este hombre viendo Game of thrones lo pasaría fatal, xD.

Ángel termina chinándose porque con la tontería ha perdido a su amigo, el plan de Chema era una mierda y Pocoyó acabará descubriéndolo. Paulino se pone a tocarle las narices, por lo que Ángel le echa en cara lo de su esposa. Van a llegar a las manos, cuando Eli les para: lo que ocurre es que ella no quiere que Jorge esté con ella por el embarazo, ya que está enamorada del fecal. Ohhh, qué bonito :3

Eso es todo por hoy. El próximo episodio pinta muy bien, con uno de los días lucidos de Lola, de esos en los que le da por seducir a Dino, y sobre todo con dos cosas que me molan muy mucho. Y sí, son parejiles. Y es que parece que tenemos tema entre Roberto y Candela y también entre Jorge y Eli ^^ Y, encima, por si era poco con todo esto, ¡aparece nuestro amado Cachas!