Con el culo al aire

Diario de un cámping 2×10: Colega, ¿dónde está mi coche oficial?


Os dejamos una semana más la crónica del último capítulo emitido de  “Con el culo al aire”, el décimo de la segunda temporada. La crónica está a cargo de Andrea (del blog Epic Us), nuestra cronista oficial, que nos ofrece su particular visión de lo que acontece en el camping más famoso del país.

Ya estamos en plena recta final de Con el culo al aire y, poco a poco, parece que van encaminando algunas tramas para el final de temporada. Además, este episodio ha sido más divertido que el anterior y ha tenido sus momentazos, sobre todo los protagonizados por El centollo, que hoy ha estado graciosísimo. Pero, bueno, como siempre vamos por tramas:

Empiezo con la trama del autobús, que ha juntado a casi todo el camping y que ha estado muy guay. Mola cuando juntan a todos. La cuestión es que por la mañana se han juntado en la parada del bus y han visto como la quitaban porque ya no va a pasar por el camping. De ahí, claro, chinamiento general, en especial La profa que pedía guillotina y todo, xD. Eso sí, Lola ha aparecido dispuesta a hacer negocio y ha acabado llevando a PeluVilma a pagar la multa de la churrería, ya que El opositor cachas no ha querido pagar sus servicios en especias… No, si Lola de tonta no tiene un pelo, ¿eh?

Más tarde, están todos reunidos en el bar para hablar del tema, mientras La profa está preparando un manifiesto, que Pocoyó firma con el nombre de Ángel y no el suyo. Qué listo, xD. Encima, en esas llega PeluVilma cubierta de barro porque ha tenido un accidente y, además, el día anterior era el último para pagar la multa. Por eso, se ha tirado en brazos de Pepelu, para compartir el barro y eso, xDD.

El ataque de la Peluki-teletubbie embarrada.

Soy fan de Pepelu pidiendo ayuda a su mujer, muy varonil por su parte, xD.

Pero, oh, los marqueses reciben otro disgusto poco después; desahucian a Chemari, su caballo, ya que no pagan el establo. Qué cosas, oye. No saben qué hacer y ni siquiera pueden ir, ya que no tienen gasolina ni línea de bus. Sonso le da a la máquina de pensar y decide que Pepelu vaya con la comitiva a ver al alcalde y le pida un empleo.

Total, que se presentan Dino, La profa, Pepelu y Chema ante al alcalde con su manifiesto, pero el hombre no les hace ni caso y, encima, presume de humildad esgrimiendo que no ha cambiado de coche oficial en diez años. Después, tienen que esperar un rataco el autobús, cuando ven que el alcalde se ha ido a hacer la compra con el coche oficial, así que se vuelven a chinar y Dino, en un brote, decide llevarse el coche oficial al camping.

Cuando llegan al camping, las reacciones son de lo más dispares: Javi piensa en desmontarlo y venderlo, El opositor cachas se escandaliza y piensa en la cárcel… Eso sí, Pepelu no cree que la policía les descubra, pero le llama el alcalde para decirles que va con la poli a por ellos, así que cunde un poco el pánico. A Dino, encima, no se le ocurre nada, pero es La profa la que da con la idea: convertir el robo en una protesta social, así que se pone tuitear (¿seguirá a Rosa Ruano?) y Lola ofrece sus tetas para que lo pete en Internet, xDD. Qué crack.

Grandeza.

El alcalde aparece con los antidisturbios, por lo que Pepelu y Sonso huyen, aunque ella cree que la poli no pega a los bien vestidos, xD. Lógica made in Sonso, sep. Lo que les detiene es la idea de La profa de sacar el móvil y grabar lo que ocurre, lo que también provoca que el alcalde decida que haya una reunión en el ayuntamiento.

Como se piran, dejándolos en paz, se ponen a celebrarlo y, además, ha aparecido la tele y todo. Chema, que está crecidísimo por el aumento de visitantes, decide brindar por la persona que ha provocado todo eso, por lo que Dino empieza con lo típico de “oh, no es necesario” creyendo que es él, pero no, la heroína actual es La profa. Ésta es nombrada la representante del camping, para enfurruñamiento de Dino, que ve amenaza su posición de líder natural del camping.

Y con el coche, los marqueses ven la oportunidad de salvar a Chemari: le pagan veinte euros a Javi para que se ponga un traje y se lleve el coche del alcalde en plan chófer para llevar al señor del picadero al camping. Los marqueses lo engañan de tal modo que el señor les acaba pidiendo perdón por cobrarles, xDD. En serio, qué flipe. De hecho, Javi también alucina y es que, según Pepelu, los ricos nunca pagan, de ahí que sean ricos.

Que tiemble Alfred, que llega Javi al gremio de los mayordomos.

Ahora cada vez que haya un robo en el camping podrán decir que ha sido el mayordomo, xDD.

Al mismo tiempo, La profa y Lola se personan en el despacho del alcalde, el que les hace una foto en plan sonriente para hacerse propaganda. Además, como tiene material de los marqueses usando el coche, celebra su victoria. Pero La profa hoy está desatada y decide prenderle fuego a la maqueta del casino que tiene el alcalde en su despacho. En serio, esta mujer está on fire hoy. Dios, qué juego de palabras más malo me ha salido sin pretenderlo, xDD.

En el camping, Dino sigue enfurruñado, cuando acuden todos los demás para pedirle que hable él con el alcalde porque Los marqueses han usado el coche y La profa ha provocado que el alcalde decida construir el casino en el camping. Es que, encima, la tía sigue chinadísima y está dispuesta a acabar en la cárcel. Dino acaba haciéndose cargo de la situación: pelotea al alcalde, mientras El opositor cachas tiene que sujetar a su madre, que sigue on fire.

Entre que está on fire y que lucha sin cesar, La profa es la Katniss del camping. OMG.

Le van a devolver el coche, pero descubren que hay un pequeño problemita de nada: le han robado la batería. Dino decide que le pongan la batería del Mercedes de Los marqueses, pero ésta no funciona. Además, cuando Dino prueba el coche descubre que los plásticos siguen puestos y Javi le explica que él fue a vender la batería y que le habían dicho que era muy, muy nuevo.

Al final, como le tienen agarrado por los lichis (Lola dixit) consiguen que el camping siga donde está y que la línea de bus continúe, aunque con menos buses y subida de precio. Eso sí, en venganza, cuentan la verdad en el picadero y traen a Chemari al camping, sólo espero que le hagan caso a La profa o a Chema y no a Lola, que me lo quiere trocear para la paella. Con lo bonito que es el caballo.

Por otro lado, Pocoyó ha tenido su trama. Y es que, mientras se acostumbra a vivir con Paulino, ha acudido Dani ha pedirle ayuda para ligar, así que se van los dos a yoga. Resulta que la chica que le mola a Dani es Paula, la enfermera a la que destrozaron la boda y con la que Pocoyó decide ligar. Y no es que Dani suponga mucho rival, la verdad, ay, pobrecito Dani. ¡Que se eche una novia ya, que son veintitrés episodios sin pillar cacho, hombre!

Pocoyó se esfuerza en ligar con Paula, pero ella no está muy por la labor, porque, según ella, todos los guapos tienen tara. En esas, llega Paulino, tan campechano él, y decide quedarse para disfrutar de las mozas. Y es buenísimo como confunde hacer yoga con imitar a una tortuga del revés, xDD.

Clase de yoga. Menos mal que no es de relajación porque con estos sería imposible ;P

Por su parte, Paula decide quedar con Pocoyó… hasta que se le cae Paulino encima, lo que la disuade un poco. Pero, entonces, Pocoyó sufre una contractura, así que se lo lleva al bungalow para darle un masajito. Y no deja que Paulino le arregle con un ris, ras que dice él. Menudo quiropráctico se ha perdido el mundo… Oh, ya sabemos de donde ha aprendido Sandra a dar sus masajitos.

Mientras le da el masajito, Pocoyó se pone en plan latin lover a saco, pero el binomio formado por Paulino y Dani irrumpe, cortándole el rollo. Paulino cree que Paula es una guarra (palabras textuales y finas, según Paulino) e intenta que Pocoyó le cotillee el móvil, pero éste no quiere, aunque Dani sí que está por la labor. Por suerte, Paula aparece en ese momento y acaban quedando, lo que provoca admiración en Dani, sobre todo porque Pocoyó ha fingido la contractura.

Y como Paulino quiere proteger a su compañero de piso, le cotillea el móvil a Paula con la ayuda de Dani… y ella les pilla. Que tiemble el Superagente 86, que llegan los reyes del disimulo. Para más INRI, los dos le dicen que Pocoyó busca a la madre de sus hijos y que tiene hasta fecha para la boda y, claro, la pobre chica se cabrea un poco.

Por la tarde, cuando Pocoyó va a buscar a Paula, se encuentra con la monitora de yoga, que le dice que Paula está loca, así que decide huir de ella. Pero, oh, cuando va a su bungalow a atrincherarse, se encuentra a Paula ahí, trinchando un pollo con un cuchillo muy, muy afilado. La chica se comporta como una psicópata y el pobre Pocoyó no se hace caquita encima porque es muy fisno para ello. Cuando ya lo tiene súper acojonado, Paula se descojona de él y le explica que es una broma-venganza por el susto que se llevó ella con el tema de la boda.

Ay, qué buena la cara de acojonado de Jorge.

Por cierto, Begoña Maestre una crack, se ha salido en este episodio, ha estado graciosísima :3

Pocoyó le explica que él no sabía nada, pero ella no le cree porque sabía que había fingido la contractura. Cuando llega Paulino, Pocoyó intenta razonar con él, hacerle comprender que ha actuado mal (manda narices que Pocoyó dé lecciones de este tipo, por cierto, xDD).

Y, para el final, el lío de paternidades que se ha orquestado y que ha estado divertidísimo. Mientras Pepelu le está haciendo la declaración de la renta a Chema, aparece Eli cantando heavy metal motivadísima y, por eso, su hermano se ha extrañado de que esté tan contenta, ya que tendría que haberle venido la regla. Eli se ha acordado de cuando quería tener hijos, así que ha salido escopetada a pedirle ayuda a su sister.

Así que, además de estropear el bonito despertar de la parejita, ha provocado que Ángel tenga que hacerse cargo de las hijas de Sandra. Las niñas le han pedido unas trenzas de espiga y él ha hecho un lío tremendo, así que las lleva a PeluVilma para que las peine.

Dulce es fan de los peinados made in Ángel.

Las hijas de Sandra no tanto… ni siquiera son fans de Angelito.

Mientras tanto, Eli le ha contado lo sucedido a Sandra y le pide que la mire y le diga si está embarazada o no, pero Sandra no puede, claro. Eli está muy, pero que muy mal, y parece la niña del Exorcista, mientras insulta a Sandra, amenaza a Pocoyó y luego lloriquea por las hormonas, xDD.

A todo esto, Dulce le informa a Ángel que han tenido que lavar y marcar, sí, han, porque Dulce está aprendiendo. En ese momento, llega tanto Alfonso (el ex de Sandra) como PeluVilma con las niñas tan monas con dos coletas. Ellas se tiran sobre su padre, diciendo que no van al cole, que les pegan, aunque Dulce es muy útil y dice que con tanta laca no van a notar las collejas, xDD. Soy muy fan de Dulce, jajaja. Alfonso decide peinarlas y llevarlas al colegio, pero Ángel quiere hacerlo él y, sin querer, le pega un par de portazos, las niñas van a ayudar a su padre y le acaban zurrando y básicamente todos le zurran a Alfonso hasta que Sandra, al abrir la puerta al llegar, le da el golpe de gracia.

Sandra los cura, mientras ellos explican lo sucedido, pero las niñas ya no es que hayan nominado a Ángel para abandonar la casa, es que lo echan y le dicen “que le den”. El pobre Ángel sale del paso como buenamente puede, pero se queda tocado. Además, va a hablar con su amigo Pocoyó, pero éste sigue ofendido y no le hace ni caso, hasta que oye que Sandra le va a echar y, claro, eso le emociona.

Cuando Ángel le cuenta que Sandra cree que es un mal padre, él observa que es mal amigo, pero no mal padre. Ángel dice que todo es por no saber hacer trenzas y Pocoyó le pregunta si nunca le ha lavado el pelo a una novia en plan Memorias de África, a lo que Ángel dice que él es más de Harry el sucio. Así empiezan a echarse en cara películas que el otro no ha visto y descubrimos que Ángel es un poco friki y Pocoyó un cursi. Yo, por mi parte, me las he visto todas… aunque no sé en qué posición me deja eso, salvo que sería una gran compañera de piso de estos dos, xD.

El momento es tan friki que mola de por sí, pero es que, encima, tienen la siguiente conversación, de la cual soy MUY fan.

Jorge: ¡Y tú Love actually!

Ángel: ¡Y tú regreso al futuro!

Jorge: ¡Y tú Tienes un e-mail!

Ángel: ¿Yo? ¿De quién?

 

Y, claro, Pocoyó se ofende por no conocer tamaña obra de arte, xDD.

Al final, Ángel le pide ayuda para aprender a hacer trenzas, pero Pocoyó le deja tirado por Paula, así que El centollo lo intenta con Candela. Eso sí, Candela debe de tener el pelo de Medusa para él porque, madre mía, qué forma de coger el pelo, xDD. Está practicando cuando ve que Alfonso se lleva a las niñas: resulta que Sandra las manda con su padre durante unos días.

Eli, por su parte, va a contarle lo que pasa a Pocoyó a yoga, pero él está muy ocupado con Paula y no pilla ni una, así que Eli se acaba marchando sin decirle nada. Luego, en el baño, Sandra le da el test de embarazo y se va, cruzándose con Pocoyó. Éste, al ver el test, primero se asusta, pero entonces piensa en Sandra y Eli le confirma que es Sandra la que puede estar embarazada, pero que no se lo cuente a Ángel.

¿Y qué hace Pocoyó? Efectivamente, contárselo en cero coma con las siguientes palabras “estamos embarazados y he pensando en bautizarlo y hacerlo del Real Madrid”. Al parecer, Jorge tuvo su parte en la concepción del hijo de Ángel y Sandra, xD. El centollo, por cierto, flipa y se emparanoia porque cree que Sandra piensa que no vale para ser padre.

Encima, pilla a Sandra devorando pepinillos porque últimamente le da por comer y se pone a hablarle de que sus hijas han decidido irse con Alfonso y que fue idea suya. Ángel intenta que le cuente el embarazo, pero, claro, como no lo está, Sandra sigue intentando que no se agobie con el tema de no encajar con sus hijas. Pero, claro, se emparanoia aún más y, encima, en esas llega Pocoyó suplicándole que le proteja de Paula, pero El centollo pasa y se acaba yendo al bar.

El pobre Angelito emparanoiado perdido y, una vez más, siendo la víctima sin comerlo ni beberlo.

Ay, qué vida más perra le dan.

Ahí, se encuentra a Candela haciéndose cargo de todo sola porque los otros están ocupados con el tema del alcalde. Ángel le cuenta lo que ocurre, mientras empiezan a beber y, de paso, le cuenta que no puede ver a su hijo: una vez se le quedó el niño encerrado en el coche en pleno verano y su ex usó eso para quedarse la custodia. Candela le consuela y Eli, al verlo, va a separarlos e intenta detener a Ángel, pero éste se acaba yendo de juerga con Candela y sus amigas.

Por eso, va corriendo a ver a Sandra para que mee en un test. Ésta flipa, así que Eli le acaba explicando todo el lío que ella ha montado sin querer y acaban yendo al bar a toda leche. Una vez allí, se encuentran a las amigas de Candela coreando “centollo, centollo” y es que les falta fundarle un club de fans: que si es muy majo, que si tiene una novia muy zorra, que si mira que trenza más guapa me ha hecho… Eh, Angelito ha aprendido a hacer trenzas.

También les dicen que El centollo está con Candela en el baño y, justo en ese momento, sale la chica. Sandra no le deja ni explicarse y se le tira encima a pegarle. Cuando sale Ángel del baño, Candela le pide ayuda porque, claro, no puede pegarle porque está embarazada. Sandra dice que no lo está, así que Candela le arrea una buena y le explica que había ido al baño a ayudar a Ángel a potar, que estaba hecho una mierda por su culpa. En esas, Eli decide hacer mutis por el foro, peeeero Sandra se lo impide porque ha sido ella la artífice del lío.

Eli dándose cuenta de que la ha liado parda.

Sandra aclara todo y Ángel le dice a Eli que Pocoyó estará encantado de tener un hijo y que, además, sabe hacer trenzas. Dios, qué perra con las trenzas. Pues ninguno de mis padres sabe hacerlas y aún así les regalamos cosas por sus respectivos días, por si te sirve de ayuda, Ángel. Sandra, por suerte para él, acaba encontrando una estrategia para que las niñas lo acepten: ella será la poli mala y Ángel el poli bueno.

Al final, Eli ve como Paula pasa de Pocoyó, así que va a contarle lo de su embarazo, pero no llega a arrancarse y, encima, aparece Paula para pedirle una cita a Pocoyó. Así que la pobre Eli decide no contarle nada. Jo, pobrecita T0T

Eso es todo por esta semana. La próxima aparece Antonio Garrido haciendo de sí mismo, lo que es bien, y sabremos si Eli está embarazada (yo espero que sí). Además, por si no fuera suficiente shock ver a Jordi Cadellans sin su acento british de Amar, va Chema y se pone a ligar con él. Yo tengo a Charles con Paloma muy reciente, ¿eh?