Con el culo al aire

Diario de un camping 2×09: Perdona Sandrita, pero Ángel me quería a mí


Os dejamos una semana más la crónica del último capítulo emitido de  “Con el culo al aire”, el noveno de la segunda temporada. La crónica está a cargo de Andrea (del blog Epic Us), nuestra cronista oficial, que nos ofrece su particular visión de lo que acontece en el camping más famoso del país.

Como todas las semanas, toca subir la crónica del episodio de Con el culo al aire que, aunque no fue tan divertidísimo como el anterior, ha estado guay, as usual =D Además, es un placer ver a Candela torturar al Opositor cachas, jujuju. Pero, nada, como siempre, vamos por tramas.

Hoy el camping se ha visto sacudido por un temible ladrón, que está tan ufano robando hasta que, en el bungalow de Ángel y Pocoyó, le ha dado un apretón y, claro, ha tenido que ir al baño. En esas, Pocoyó quería ir al baño, pero al encontrarlo cerrado cree que es Angelito, pero no, éste sale de su habitación. Se dan cuenta de que es un ladrón y, aunque Pocoyó quiere ofrecer resistencia e incluso va a buscar ayuda, Ángel sale petado en cuanto oye la cadena del váter. Ejemplo de dos hombres hechos y derechos que defienden su territorio, xD.

Tras avisar a la guardia civil, el agente les interroga, pero Los marqueses se muestran tan nice como son normalmente. El agente les dice que poco puede hacer porque el camping es propiedad privada y que la seguridad la tiene que poner el dueño, ergo Chema. Éste se niega… hasta que repara en la ausencia de su amado portátil con su amado Facebook (¿será amigo de Rosa Ruano? En serio, tengo curiosidad) y decide contratar seguridad baratita, ergo, La profa, como sugiera Lola. Pero, eh, que le da hasta a su bate. Eso es mucho decir.

Chema: Puedes contar mi bate para tenerlos a todos vigilados, Sauron.

Dino: Este no se enteró de lo que iba la película.

A la mañana siguiente, Lola va a ver a Charo y le explica que ella es la ladrona y que lo hizo para que ella consiguiera el trabajo de segurata. En esas, llega Chema y, para que a Lola le dé tiempo a ocultar las cosas, La profa le pega un batazo en el estómago. Lo increíble es que Chema no la mata. De hecho, lo que hace es darle la llave maestra del camping porque cree que ha sido uno de ellos. Lola lo admite, pero Chema no le hace ni caso, cree que lo del portátil es algo personal, xDD.

La profa ya se ve difunta (yo también lo haría), así que rebusca su portátil entre el botín, pero no está porque Lola iba borracha y no recuerda dónde está. ¿Y dónde está? Pues lo ha encontrado Javi, que se lo intenta vender a Dani y Dulce, pero al saber que es de Chema éstos huyen. Son listos, sí, señor. Javi se queda curioseándolo y ve que hay una cámara en el súper, así que ve a Candela hablar con una amiga: como lleva meses sin chuscar, va a salir esa noche y se tirará al primero que vea.

Pero como Candela va a salir con su amiga, Javi necesita un compinche, así que se lo ofrece al Opositor cachas. Éste prefiere a Candela y, de hecho, a juzgar por las comparaciones, tiene las de ganar. Por eso, está contentísimo e incluso es majo con Dani, que pilla por dónde van los tiros en cero coma. El opositor cachas interroga a Dani, pero la pobre Candela está tan ocupada cuidando de su familia que no tiene gustos ni aficiones y Roberto dice que le da pena. Pues ya sabes, Roberto, la invitas a hacer cualquier cosa, que desde que se fue Bobby (me acabo de dar cuenta de que, en realidad, se llaman igual. OMG), la pobre no tiene quien la cuide a ella y se lo merece.

La postura de Roberto para hablar con Candela, qué tiemble El pensador, xDD.

Javi, por su parte, va al súper a ligar con Candela por eso de ser el primero, pero Javi la caga estrepitosamente en cero coma y Candela descubre que le espía. Ella le sonsaca que hay una cámara y al mamón de Javi no se le ocurre otra que culpar al Opositor cachas, así que ya tenemos a Candela digievolucionando a Hulka. Uhhh, ya puede prepararse Roberto.

A todo esto, La profa y Lola empiezan la gira de devolver cosas por la casa de Los Picachurreros, pero la cosa se tuerce: Lola no recuerda qué robó y, encima, La profa les birla un Buda plateado y feo, feo. Lola la caza robando un salero y Charo le explica que tiene una pequeña manía, sufre cleptomanía… de ahí la manía, xD. Total, que se lían a hablar del tema, que si eres como yo, que si devuelve eso… y, bueno, se marchan, dejando atrás la bolsa del botín.

Yuki y Nico se encuentran la bolsa, justo cuando llega Chema y les hace vaciar la bolsa, pero, claro, no está su amado portátil. Los hermanos malasombra juran que no hay robado nada en el camping de momento, pero no les cree. Dino y PeluVilma los defienden, aunque el resto tampoco les cree, así que los primeros los castigan con servicios a la comunidad.

La profa se siente culpable y le cuenta a su hijo que lleva un tiempo robando en el súper y quiere dejar el trabajo, pero no puede porque necesita el dinero. Encima, ve a Los hermanos malasombra limpiando el baño, ¡¡con cepillos de dientes!! Hostia, eso es pasarse. La mujer intenta ayudarles, pero ellos no le dejan, no vaya a ser que Dino se enfade más. Como La profa es buena gente, se lleva a Lola a casa de Los Picachurreros y les cuentan la verdad y, a cambio, Dino y PeluVilma le piden que cuide de sus hijos. Encima, Charo roba una pinza, algo que no pasa desapercibido para los niños, pero tampoco les creen, xDD.

Indignación.

Anda que… para un episodio en el que siempre dicen la verdad…

Por la tarde, Javi y El opositor cachas van al bar donde está Hulka junto a su amiga, dispuesta a vengarse. Primer paso de la venganza: cuando El opositor cachas se hace el latin lover, se lo lleva al súper que está cerrado para enrollarse.

Mientras tanto, Dulce pilla a Dani con el portátil de Chema y, aunque él intenta que no lo coja, ella es mucho más lista y con una culada en el sitio indicado lo deja tan confuso que casi se hiere a sí mismo, xD. Total, que se ponen a ver la cámara del súper y ven como Hulka seduce al Opositor cachas. Dulce está dispuesta a matar a Hulka, pero entonces ve como ésta consigue que El opositor cachas se desnude y acabe dentro de la cámara frigorífica. Como Dani conoce a su hermana, va con Dulce a salvar a Roberto. Por cierto, ojalá Dani consiga algún día a Dulce, que no será por perseverante.

Hulka en plena acción.

Si hasta le han puesto la camisa verde para dejarlo claro, xDDD.

Cuando llegan al súper, ven a los demás riéndose del Opositor. Dani dice que la cámara era de Chema y que cree que es para vigilar quien roba, así que El opositor cachas pide que le saquen. No le hacen ni caso, así que Hulka se cabrea aún más y va con el portátil en busca de Chema. Roberto les dice que no, pero siguen sin hacerle caso, así que, cuando Dulce lo libera, sale corriendo tras ellos.

Entonces, en el despacho de Chema, La profa quiere dimitir, pero él no la deja porque su instinto le dice que vale para ese trabajo. En esas llega Hulka pidiendo explicaciones y Chema dice que creía que o ella o Lola eran las que robaban en el súper. Es harto evidente que el instinto de Chema funciona a las mil maravillas, xD. Chema está a punto de ver quien roba, cuando El opositor cachas llega y se carga el portátil con la excusa de que las grabaciones son ilegales. Eso sí, a Chema sólo le importa su Facebook. ¿Le habrá dicho alguien que puede meterse desde cualquier ordenador?

La primera en darle las gracias a Roberto es su madre, que promete recibir terapia, aunque luego es Candela la que se las da en forma de morreo. Ohhh, qué bonito :3

¡Qué bonito! Me repito más que al ajo, sí, pero es que estos me pegan mucho ^^

A todo esto, el equipo improvisado de Los marqueses y Los Picachurreros se han visto envueltos en otra trama, como está siendo tradición esta temporada. Dino y Pepelu se están yendo a trabajar con la churrería, que da pena, penita, pena verla y les para un guardia civil. Exacto, ese mismo al que, la noche anterior, vacila Pepelu. Éste vuelve a hacerlo y, claro, el hombre se china y les acaba poniendo una multa e inmovilizando la churrería hasta que paguen la multa.

Tras informar a sus respectivas, se les ocurre que peloteando al guardia civil, conseguirán que les quite la multa. Como PeluVilma es una vieja conocida del cuartel, por eso de ir siempre a por Yuki y Nico, sabe que al hombre le han regalado un perro y lo pasea todos los días. Así que van los cuatro y se llevan a Coco, que al guardia civil le parece preciosa y les dice que quiere cruzar a su perro, Violonchelo. La cuestión es que ellos ven un perro grande, precioso… que no es Violonchelo, porque éste es lo equiparable al Gremlin del mechón blanco en el mundo perruno.

Pepelu presumiendo de Coco.

Sé que pegaba más una captura de Violonchelo, pero es que la marquesita es taaaan mona.

Los marqueses no quieren cruzar a su princesita con Violonchelo, por eso lo intentan con una perra callejera, pero ésta huye. Pobre Violonchelo, eso ya no es ni la cobra, vamos. En esas, llega el guardia civil, pero Sonso no está muy dispuesta. El guardia civil les explica que sabe que es feo, que nadie lo quería, pero que a él le gustaba el perrito (jo, qué majo). También les dice que si le dan unos cachorros de los dos, de ahí que les pida un vídeo, les quita la multa.

Están intentando cruzarlos, cuando a Pepelu le puede el amor por Coco y dice que prefiere pelotear y rogar al guardia civil antes de que la pobre perrita se aparee con Violonchelo. Aprovechando que todas las tardes el guardia civil toma café en el camping, van a devolverle el perro y a rogar, cuando lo ven siendo cariñoso con una compañera y lo graban para hacerle chantaje.

Al verlo liado con una compañera, Pepelu comenta que como ellos y Sonso dice que lo perdieron todo por eso. OMG. Me imagino que Sonso sería la secretaria de Pepelu y eso les pasó factura. Pero, jo, es bonito, que renunciaran a todo por estar juntos, encima siendo como son. Eso es amor del bueno, vamos, como la canción de Encantada.

Están los dos tan contentos con el plan que se lo explican a Dino, pero éste no quiere saber nada. No obstante, cuando llega a su casa, le cuenta a PeluVilma el súper plan y ella, temiéndose lo que pasa en realidad, le pide la descripción de la amante. Resulta que la mujer no es su amante, sino su hermana, así que salen los dos disparados hacia el bar para detenerlos antes de que metan la pata.

Los Picachurreros viendo las lagunillas en el plan de los marqueses. Muero con Dino haciendo comparaciones sin parar, como acostumbra, vamos, xDD.

Sin embargo, es muy tarde, porque Los marqueses se reúnen con el guardia civil, le dicen lo feo que es su perro, se meten con él y, sí, le hacen chantaje. De hecho, cuando los otros llegan, el guardia civil se está descojonando, así que PeluVilma y Dino les cuentan que es su hermana. El guardia civil decide llevarse al marqués al cuartel y Sonso dice que si él va, ella también, así que, hala, al cuartel también. Dino, por su parte, le pregunta si le quita la multa, pero el guardia civil le dice que no.

Para acabar, me dejo al peculiar triángulo formado por Jorge, Ángel y Sandra, ya que, en el episodio anterior, estos dos decidieron irse a vivir juntos. La cuestión es que Ángel no sabe cómo decírselo a Pocoyó, pero tiene que hacerlo y Eli decide apuntarse para pasar un buen rato, con chuches y todo, xD. Angelito intenta comunicar la terrible noticia, pero no puede, así que Eli se lo suelta a bocajarro y, claro, Pocoyó se nos deprime y le dice que no puede vivir solo con la oleada de crímenes. Al final, se hace el herido y le dice que se vaya, que puede vivir solo. Como dice Eli: menuda trola. Pero si no puedes estar sin él, si yo te imagino cantando la canción de Los Ronaldos.

Ángel (cantando): Nosotros, que nos queremos tanto, debemos separarnos, no me preguntes más.

Pocoyó (cantando): No puedo vivir sin ti, no hay manera.

Yo sigo insistiendo en que quiero un capítulo musical, si se puede hacer, xDD.

De hecho, luego Pocoyó está penando como Marley, incluso oliendo la ropa de Ángel (que no debe oler bien… o sí, que Pocoyó es muy sensible para depende qué cosas), cuando le visita Eli para poner un cerrojo, oh, qué dice, un solo cerrojo, no, hombre, muchos más. Este acaba con una vaya electrificada, os lo digo yo. Estos dos, por cierto, acaban discutiendo, como siempre, ya que Eli cree que Pocoyó le acabará suplicando a Angelito y él no lo ve así. ¿Se admiten apuestas?

En el otro bungalow, la parejita está tan contenta y Pocoyó va a usar su baño, porque como el suyo lo usó el ladrón. Sandra le trollea, así que se marcha cabizbajo y Ángel se apiada de él y quiere estar en plan custodia compartida, xDD. Qué blandito, xD.

Por eso, Sandra le pide a Eli que cuida de Pocoyó el fin de semana y ésta le dice que frente a Jorge, ella pierde. Pese al plan maestro de Eli de grapar a Pocoyó hasta que ceda a Ángel, Sandra decide hablar con él. Éste declara que la odia, porque se lo ha llevado, y no atiende a razones. Sandra le dice que deje de hacerse la víctima, porque Ángel se siente mal, le entran las dudas… Ay, Sandra, hija, cualquiera diría que acabas de llegar al camping, ¡que le estás dando armas! De hecho, Pocoyó se crece y le declara la guerra por Ángel (que vendría a ser Alsacia y Lorena) porque él le quiere más, xD.

Jorge: “Sandra, yo te aprecio mucho y lo sabes. ¡Pero yo le quiero más!”

 

Sandra: Are you fucking me?

Lo mejor es que la frase de Jorge es literal, que la he copiado y todo, xDD.

Más tarde, Pocoyó se hace el enfermito en el recibidor del bungalow y, cuando Ángel quiere que entre, él se niega porque le da miedo y se siente solo. Claro, luego hay otro problema, que como está acostumbrado, ha cocinado para dos. El pobre Ángel accede a cenar con él. Sin embargo, cuando va a contárselo a Sandra, se encuentra a Eli, que va a hacer de babysister porque Sandra quiere celebrar la primera noche con él.

Ángel se intenta escaquear yendo a por vino, pero Sandra ya ha comprado, así que no le queda otra que hacer que se le ha escurrido la botella para ir a por otra. Va corriendo a casa de Pocoyó, que todavía no tiene la cena lista. Cuando éste le ve una mancha de vino en los pantalones, es muy claro: o se baja los pantalones o no hay cena. Eso sí, Pocoyó tiene la deferencia de darle otro par mientras le limpia los primeros.

Angelito le coge una botella de vino para ir echando leches junto a Sandra. Ésta se extraña por los pantalones, pero Ángel dice que son los suyos y ella no le da importancia. Eso sí, como ha cogido vino blanco que le sienta mal a Sandra, tiene que ir junto a CHEMA para que CHEMA se lo cambie, xDD.

Ángel no ha nacido para disimular, qué va.

Total, que Ángel cena con Pocoyó o, mejor dicho, Lumière porque menudo festín, contra, siete entrantes y cordero. Y eso que Ángel dice que tiene que irse, así que se tiene que llevar el postre. Lo malo es que se ha manchado la camisa, así que Pocoyó se la cambia y, claro, cuando Angelito vuelve al bungalow de Sandra, ésta se extraña. Él le quita importancia, contándole que Chema le ha mandado a La Rioja a pisar uvas (no he podido evitar ponerlo, no, por cierto, Ángel, puedes venir cuando quieras, que en mi casa se te hace un hueco, hombre ;P), pero que, a cambio, le ha cogido una tarta.

Sandra, encima, le ha hecho de cena un pedazo de pavo asado con patatas a la panadera, así que Ángel ya se está viendo reventando, xD. Y, por si no tenía suficiente, en ese momento regresa Paulino con un montón de chorizos, morcillas y demás. Resulta que le ha pegado un tiro a un amigo, así que se va a quedar en el camping. Encima, también llega Pocoyó con la nata para la tarta y les cuenta que Ángel ha cenado con él y que va a volver. Angelito lo niega, pero Paulino se ha enterado de que su hija está viviendo con El centollo, así que empiezan a pelear los tres.

Al final, Ángel se decide: él quiere vivir con Sandra (ella dice: ¡to-ma!), pero va a vomitar porque el pavo estaba seco (Pocoyó dice: ¡to-ma!) y Paulino, a lo suyo, dice que ha vuelto, ¡to-ma! Todos contentos, menos Angelito que al final se ha puesto malo… qué raro que el perjudicado sea Ángel, qué raro, xDD.

Ángel: Ay, que malito me estoy poniendo… con la de cosas chungas a las que sobreviví en el Laguna negra y estos tres me van a matar en menos de una temporada. Ay.

Sandra va corriendo a ver a Eli porque necesita un bungalow para su padre, pero el último que les quedaba libre lo acaba de alquilar un guiri por el doble de su precio. Sandra intenta espantar al guiri, pero Eli es más hábil. Por cierto, qué dos hablando inglés, por favor… No me extraña que se cansen, xDD. Eso sí, cuando el guiri se va, Eli tiene una idea.

Lo siguiente que vemos es a Ángel durmiendo con Sandra, aunque escucha un ruido. Al levantarse, ve que Pocoyó y Paulino están ahí y le atan a una silla. Yo me muero con la cara de maligno de Jorge, dios, qué maldad, xDD. Bueno, Ángel le pide ayuda a Pocoyó, pero éste es muy claro: le va a matar, si no vive con él, no lo hará con nadie. En esas, aparece Sandra con el pavo seco y le obligan a comérselo… y todo era una pesadilla. Pobrecito Ángel, que ya no puede ni dormir tranquilo.

Mirad que cara de maldad, ¡pero si parece Rasputín! OMG.

Al día siguiente, Pocoyó está en su bungalow con su pijama azul (algo que me mola muy mucho, que llevaba varios episodios sin sacar), cuando descubre que Sandra le ha endosado a su padre. Jo, pobre Jorge, vale que sea un mamón a veces, pero vivir con Paulino lo va a matar. Ángel está afectadillo, incluso fue el único en votar en contra de que lo graparan.

Eso es todo por esta semana. El de la semana que viene promete mucho porque vuelve Begoña Maestre lo que es bien y, encima, peor que la vez anterior, jujuju. Además, parece que Eli está embarazada (oh, por favor, que lo esté) y las niñas de Sandra chocan con Ángel. Encima, parece que el resto del camping se pone a liarla parda y a mí me gusta mucho cuando los juntan a casi todos ^^

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