Con el culo al aire

Diario de un camping 2×08: Eli, fast and furiosa


Con algo de retraso os dejamos la crónica del último capítulo emitido, el octavo de la segunda temporada, de  “Con el culo al aire”. Ésta está a cargo de Andrea (del blog Epic Us), como siempre, que nos ofrece su particular visión de lo que acontece en camping.

Como todas las semanas, traigo la crónica del episodio de ayer de Con el culo al aire, que fue uno de los más divertidos que han tenido. Hubo cierta escena que me provocó un ataque de risa tremenda y me gustó mucho el que juntaran a casi todos los personajes en una trama más o menos común. Así que, nada, voy por tramas, como siempre.

Hoy, cosa rara, empiezo con Angelito y Sandra, ya que, junto a Paulino, han estado a su bola en el pueblo, continuando la trama del episodio anterior, donde, para espanto de Ángel, descubren que Rosa Ruano ha puesto la casa del pueblo en venta. De hecho, Rosa Ruano está ahí mismo para poder firmar el divorcio porque, claro, ella es muy moderna y tiene firma electrónica, pero Paulino no. Éste, evidentemente, no se toma muy bien la visita y agarra un adoquín, ¡tranquilos!, para cargarse el poste del Internet, xDD. Yo ya me lo imaginaba tirándolo contra la casa, que conste, xD.

Paulino buscando el poste del Internet ese. Dios, es que las caras que ponen son superiores a mí, xDD.

La parejita intenta mediar entre el matrimonio, pero Rosa Ruano ha evolucionado y, encima, hay que admitir que Paulino es el colmo del romanticismo y le decía cosas como: moza recia, tira para la puerta. Al final, cada uno se encierra en una habitación, por lo que Ángel se preocupa por Sandra, que dice llevarlo bien… hasta que se pone a ver fotos y se emociona la muchacha. Entonces se le ocurre recrear La fiesta de las flores, donde se conocieron, para que sus padres se reconcilien.

Así que, tras preparar todo, los llevan a la fiesta y les obligan a bailar juntos. Entre ellos hay bastante buen rollo, mientras comentan que lo de la fiesta es una mentira que le contaron a los hijos: en realidad, se enrollaron una vez, ella se quedó embarazada y el padre de Rosa Ruano lo obligó a prometerse, escopeta en mano. Miedo me da el abuelo de Sandra, macho, ¡que apuntó a Paulino con una escopeta, hostias! Eso es muy, mucho.

Bueno, que me enrollo, Paulino está tan contento que intenta besar a su mujer, pero ésta le hace la cobra y, para más INRI, Rosa Ruano cuenta la verdad. Paulino explica que el resto sólo se quiere reír de ellos y, en esas, aparece el guiri. Paulino quiere volverse al camping, pero Ángel no se resigna y, como Paulino no tiene a nadie más, decide organizar un encuentro con sus amigos para endosárselo.

Mientras Sandra va a por su padre, Ángel comprueba estupefacto que todos los amigos se han puesto unos cuernos para descojonarse de Paulino en venganza. Resulta que les ha puesto a todos motes: El bombilla, El 4×4, El Pollabellota que es mi preferido… Encima, cuando llega Paulino empiezan a soltarle burradas y él acaba entrando al trapo, por lo que los señores entran en brote. En esas, El Pollabellota le calza una colleja a Ángel (que se pasa los episodios cobrando hostias y pagando dinero, pobrecito mío), que le pide que se esté quieto, pero usando su mote, así que le acaban dando de lo lindo. Y yo en esta escena casi me muero, seriously, me ha hecho tanta gracia, jajaja.

Un Pollabellota salvaje apareció… y a Angelito agredió.

Más tarde, con Angelito hecho caquita, Paulino y Rosa Ruano se despiden y ella le pide que se compre un Smartphone y la siga en tuiter, xDD. En cuanto se han ido, la parejita va a regresar al camping con Paulino, pero éste no quiere irse y se queda todo triste. A Sandra le da pena, pero Ángel casi la saca del pueblo a rastras, aunque le acaba pidiendo a Paulino que regrese, aunque él no acepta. Jo, pobrecito, que me lo dejan ahí solo y sin casa, que la han puesto en venta.

Ahora voy con el camping, esperando que esto quede claro, porque han estado tan revueltos que no sé cómo hacerlo exactamente. Empecemos con la visita de Chema a su ex-cuñado Pocoyó, tan amenazadora como siempre, sobre todo cuando ve que Jorge se ha echado novia. Que os quede claro que, a partir de ahora, la novia se va a llamar Clementina porque así se llamaba en Amar en tiempos revueltos y yo a la actriz ya la llamo así siempre.

Chema tiene alma de portera y le está contando el cotilleo a Candela con tal mala pata que Eli lo oye a través del walkie y se pone a soltarle amenazas bonicas, bonicas. Pero, eh, que quede claro que Eli lo ha superado todo y, de hecho, no va a tener problema en ir a purgarle el radiador… Purgar, purgar, creo que va a ser Pocoyó quien purgue el ligue, pero bueno.

Escuchando radio Eli independiente, ¡aprenderás amenazas variopintas!

Más tarde, Pocoyó descubre que Dulce y sus mariachis se le han ajuntado como gorrones porque quieren vivir a su boda, pero no trabajar, cuando llega Eli. Jo, desayuno con espectáculo, estos no se largan ahí ni de coña. Eli ha llega dispuesta a arrancarle el pezón a Pocoyó y hacerse un llavero, así que casi se sacan sus ojos. Encima, después Eli va a trabajar a casa de los marqueses, que son tan majos con ella como siempre y, cuando se encuentra en un cruce con Pocoyó, Clementina y Los marqueses en la furgoneta del primero, prácticamente provoca un accidente, en el que también acaban involucrados Dino y Javi. Éste ya, por cierto, y palabras textuales, ha olvidado lo poco que sabía y ya no podemos esperar sobresalientes de él, xD.

Lo peor del accidente, al menos según el barómetro de Pocoyó, que Clementina ha perdido un diente. De hecho, no deja de echarse hacia atrás como… no sé, como si fuera un bicho feo, feo sacado de Doctor Who, por decir algo.

La cara de Jorge es lo más, ni que estuviera viendo un streptease de la Duquesa de Alba, leches.

Total, que ni corto ni perezoso Pocoyó ha ido en busca de Eli para pedirle que no haya rencores entre ellos y que le pague el arreglo del diente a Clementina. Eli le vacila, que encima Pocoyó le tiene miedo, y acaba aceptando, aunque… a su manera: pagará si él, su putillo, se acuesta con ella.

Pocoyó llama a Ángel vía Skype para contarle lo sucedido (y, de paso, pedirle pasta), mientras Eli hace lo mismo con Sandra. Ángel intenta contarle sus problemas, pero, claro, eso no son desgracias de verdad, como las de Pocoyó. Encima, Angelito se niega a pagarle nada, ya que le pagó la huida a Formentera, y, además, Sandra le ha dicho que no se lo pague. Uhh, lo que faltaba para que Pocoyó la odie del todo, xD. Los dos se despiden de él, así que Pocoyó se reúne con Clementina, que tiene muy claro que prefiere estar desdentada que pagar ella el dentista, por lo que Pocoyó le dice que no se preocupe, que vaya, y que le conseguirá el dinero.

Mientras Clementina está en el dentista, Eli llega con el dinero y le exige que se desnude. Pocoyó va de digno, de no disfrutar, pero se le nota un montón que sí lo hace. Sin embargo, en cuando admite que echaba eso de menos, aunque sólo fuera una zona muy oscura y oculta de él, va Eli y se larga, dejándolo con el asta alzada. Qué grande Eli, jajaja.

Es harto evidente que Pocoyó ni disfrutarlo, ni tiene motivación ni nada, xDD.

Más tarde, Clementina llega con su diente nuevo, que se lo ha debido de poner la señora del futuro que trae el detergente porque, macho, eso es blanco nuclear y no la ropa que se lava con Neutrex. Por eso, Pocoyó en un alarde de tacto y psicología sin igual, le recomienda que se blanquee el resto de dientes, por lo que Clementina se china y le llama macarra, antes de dejarle.

En ese mismo momento, Ángel y Sandra llegan al bungalow de ella, contentísimos porque van a vivir juntos, ya que Paulino está en el pueblo y Pocoyó tiene novia. Por eso, brindan con agua, aunque trae mala suerte y se van a hablar con Jorge, al que le va a costar más asimilar la noticia, xDD. Cuando llegan al otro bungalow, Clementina se está largando y, aunque ellos intentan arreglar la situación, pues como que no tiene mucho arreglo. Por cierto, completamente fan del insulto de Pocoyó de que la van a contratar como farera en Finisterre, xDD.

Pocoyó decide quedarse solo y larga a Sandra, a la que se la tiene guardada por colgarle en Skype, para quedarse a solas con Angelito, ponerse el pijama (el azul, claro está), comer helado y ver Dos hombres y un destino, xDD.

Si es que así debería ser, los dos viviendo juntos forever and ever… Bueno, aunque creo que Ángel no lo soportaría, xD.

Y me dejo para el final a todos los demás, empezando por Los Picachurreros que están creciditos con la tarjeta y, por eso, Dino quiere destruirla, pero PeluVilma se ve incapaz de hacerlo y la guarda. Por cierto, me mata Dulce reclamando su parte, como si fuera una herencia, jajaja.

Después, Dino está desayunando con Pepelu, cuando éste ve a un antiguo amigo llegar con Sonso y se lo quita de un empujón, llamándolo “gordo churrero” tras decirle que eran hermanos, para hablar con su antiguo amigo. Éste le dice que tiene un puesto de trabajo, así que vaya a verlo esa tarde, de ahí que esté en la furgoneta de Pocoyó cuando tiene lugar el mega accidente. Y como Eli no tiene seguro, bueno, ni Eli ni Pocoyó ni Dino, hay dos problemas: la churrería no se puede arreglar y el pobre Pepelu, Dios le libre, tiene que ir a un hospital público.

A todo esto, La profa se junta con varios problemas: tiene que pagarle el alquiler a Chema (¿pero esta no estaba gratis por cantar? Pregunto, que a lo mejor tengo problemas de memoria) y, encima, amenazan con echar a su madre de la residencia si no paga. La pobre Profa, inocente donde las haya, le suplica a Chema, pero éste pasa. Encima, en esas llega El opositor cachas (me gusta pensar que se ducha en casa de su madre por temor a Dulce, xD) y tiene que disimular porque no quiere que se entere, así que, en vez de suplicar, pues reza… que para el caso.

Roberto: Pero, mamá, ¿qué se supone que estás haciendo?

Charo: Pues… hijo, yo… ¡Estoy ensayando el Like a prayer de Madonna y Chema me hace los coros!

Chema: Eso es algo que sí haría.

¿Ves, Charo? Una excusa más creíble que el rezar, que por mucho que digan en La 1 no sirve para nada.

La profa va a visitar a Lola en busca de ayuda… y no sé por qué me extraño si en La banda del Patio acudían a un niño que se ponía los pantalones en la cabeza. Bueno, Lola recuerda que Chema le propuso un trabajo, aunque no cual, por lo que van las dos a su despacho. Ahí, Chema les explica que es para ser de payasa, pero no cree que La profa tenga gracia como para serlo. Por eso, Lola se ofrece a entrenarla, así que Chema les da un par de horas para practicar y, luego, si Charo le hace gracia, la contrata.

Ésta decide apuntar como gracias, las burradas que dicen Yuki y Nico al estudiar, mientras ellos y PeluVilma le explican que Chema siempre intentar meter de payaso a los nuevos del camping, pero que nunca funciona.

En esas, llegan Dino y Javi que están buscando piezas para poder arreglar la churrería y La profa acaba contando que ella tiene seguro. Ay, alma cándida, que ya son ocho episodios y no aprendes. Primero suplicando a Chema y ahora esto. Por eso, no es de extrañar que en cero coma Javi haya tenido una idea, aunque su padre la ha descartado. No obstante, PeluVilma ha encontrado la solución al usar la tarjeta de crédito que ha guardado para pagar la reparación.

Tras la infructuosa búsqueda de las piezas, Javi insiste en exponer su idea que no es muy legal, ni cazar ardillas (no tienen mucha chicha, que comen de sus sobras, xD). En un principio, Dino se niega, pero Javi le dice que tienen que ir a la feria o el de los gofres acabará con el imperio del churro y lo acaba convenciendo para que le dé permiso y llevar a cabo su plan.

Frente de defensa del churro, cuyos enemigos naturales son los gofres y los bancos.

Y, sí, Javi se pasa toooodo el episodio con el NO en la frente, xDD.

Éste consiste en darle 20 euros al Opositor cachas para estar dentro del coche de su padre, 15 a Dani para que empuje la churrería, mientras él finge conducirla. Claro que, como PeluVilma la ha arreglado, no lo finge y se empotra de verdad contra el coche de La profa.

Por otro lado, La profa va a visitar a Chema con su lista de chistes pedantes, por lo que Chema reírse, reírse… pues no. Encima, La profa lo llama “memo” y está a punto de recibir un bastonazo, aunque Lola la salva al darle una colleja, algo que le hace mucha gracia a Chema. Por eso, éste le dice que se encuentra a otro payaso que le pegue, la contrata y, claro, como Lola pasa, no le queda otra opción que su hijo.

Entonces tiene que ir a casa de Los Picachurreros para exigir respuestas sobre lo que ha hecho Javi y éste le explica que con el accidente, llaman al seguro de ella y, como un amigo de Javi les hace el arreglo a un precio muy bajo, ellos obtienen la churrería arreglada y ella el dinero sobrante. Y como el “por lo menos 800 euros te sacas” es muy tentador y Charo está en problemas, acaba accediendo.

El Opositor cachas no está por la labor, ya que él está opositando para juez, pero cuando su madre le cuenta la situación de su abuela, se ofrece a hacer lo que sea. Por eso, acaba vestido de payaso y… Dios, la imagen es buenísima, sobre todo cuando Roberto se espatarra, para despiporre de Lola. Al final, El opositor cachas decide que la estafa no está tan mal… al menos comparada con la opción payaso, claro está.

Una imagen vale más que mil palabras.

La profa está nerviosa por llevar a cabo la estafa, cuando aparece Chema con el cortacésped, Candela con una tele y PeluVilma con un secador para que los metan en el falso accidente y conseguir unos nuevos. Por si La profa ya no estaba al límite del ataque de nervios, en ese momento llama la aseguradora y le da miedo cogerlo, por lo que Lola se hace cargo de la situación y se hace pasar por Charo.

Mientras tanto, en el hospital, Los marqueses están saqueando la comida del vecino de habitación, cuando la enfermera les explica (tras haber intentando pronunciar el apellido de Pepelu en vano… no me extraña) que las pruebas van para rato porque sólo hay un doctor. Encima, su tarjeta sanitaria ya no es válida porque no está cotizando, así que deben pagar. Eso sí, pueden solicitar la tarjeta de sin recursos, que no les hace ni pizca de gracia, pero tampoco tienen otra opción.

Entonces aparece el amigo, que se sorprende de verlos en el público y, aunque Los marqueses intentan disimular, en ese momento llega la enfermera con la tarjeta de sin recursos y, por eso, el amigo se da el piro. Joder, qué amigo. Pepelu necesita un trabajo y, en vez de darle el que había prometido, se larga porque no cree en las malas rachas. Pues, nada, que pase él por una, a ver qué dice entonces ¬¬U

Pepelu, claro está, se nos china y empieza a largar sobre que las manifestaciones no sirven de nada, que deberían coger a los que mandan, enfermarlos y no atenderlos. Hala, qué bruto, xDD. La enfermera al ver su emoción, lo toma como ejemplo y le lleva a la manifestación, que se viene arriba con Pepelu, aunque él no quiera. Está protestando, cuando le hacen una foto, que parece que está en plan reivindicativo, así, puño al aire y todo, xDDD.

El radical del hospital.

Resulta que Pepelu se convierte en Trending topic, que no, no es una bebida de piña, y por eso le consideran problemático y se le caen las entrevistas de trabajo, por lo que va a tener que humillarse ante Dino y recuperar su antiguo puesto de churrero.

En ese momento, en el bar, Lola está haciéndose pasar por La profa ante el tío del seguro y le cuenta una milonga del quince. El tío parece que se lo ha tragado y le pide los datos. El opositor cachas la ayuda como buenamente puede, aunque el DNI se les resiste, por eso La profa se lo acaba pasando. El tío quiere verlo para comprobar la foto, así que les pilla en la estafa, cuando llegan Los marqueses. Como Pepelu lleva el collarín, el del seguro se piensa que es parte de la estafa y entra en brote, así que agrade a Pepelu. No obstante, como Sonso tiene guardada la foto reivindicativa, amenazan al tío con conseguir que le despidan y con denunciarle.

La profa decide salir del anonimato y le dice que si quiere conservar su puesto de trabajo, firme el parte del seguro y ponga todo lo que ellos quieran. Hasta Roberto se sube al carro, aunque pide un juego de lápices y un cronómetro. Qué pringado, eso es como pedirle un lápiz a los reyes magos, leches.

Al final, Los marqueses llegan a casa y se encuentran a Chema y a Dino con una ampliación de su foto reivindicativa, así que le trollean vilmente, xD.

Esto ha sido todo por esta semana. El siguiente promete mucho. De hecho, me ha molado un montón el que parezca que por fin va a haber tema entre Candela y Roberto, ¡yuju! También pinta guay la trama de Ángel, que se va a ver entre Jorge y Sandra y, por cierto, aprovecho para decir que no quiero que se mude con ella y me deje solo al pobre Pocoyó. Ah, y espero que Paulino vuelva pronto y no se quede solito en el pueblo muchos episodios… aunque me imagino que tendrá que salir de ahí por patas no tardando mucho, dado su carácter calmado y comprensivo, xDD.

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