Con el culo al aire

Diario de un cámping 2×05: Lo que el pingüino se llevó


Este miércoles le tocó el turno al quinto capítulo de la segunda temporada de “Con el culo al aire”, y como es tradición en nuestra web, hoy os dejamos con su correspondiente crónica. Ésta viene, como siempre, a cargo de Andrea (del blog Epic Us) que nos ofrece su particular visión de lo que acontece en el camping.

Una semana más, aquí tenéis la crónica del nuevo episodio de Con el culo al aire, donde una ola de calor ha vuelto loco (bueno, más de lo habitual) al camping, lo que ha sido muy digno de ver. Vamos, que me he reído muchísimo, sobre todo con La marquesa que, de verdad, adoro a esta mujer :3 Pero, hala, me dejo de rollos y, como siempre, vamos trama a trama.

Empiezo con la trama de la ola de calor y es que, debido a ésta, Eli deja dormir a varios habitantes del camping en el bar, el único lugar con aire acondicionado, eso sí, cobrando que de algún sitio tiene que sacar guita para financiarse el cumpleaños. Por cierto, Lola ya estaba durmiendo ahí porque es una pro y, de hecho, tarda cero coma en aferrarse a Ángel como si fuera un peluche; otro que parece tener la lección bien aprendida es Nico que le pide a Candela que se quite la ropa, eso sí, con un “por favor” que luego La profa se queja de falta de educación.

Lola lanzando su ataque sobre Ángel como un pulpo sobre su presa.

Ver a Ángel espatarrándose porque Lola le tira a lo oso amoroso no tiene precio tampoco, xD.

El problema es que Eli se ha llevado el mando y quieren bajar la temperatura, así que Javi se sube a su padre para hacerlo manualmente. Sin embargo, a Dino le da un chungo en la espalda, lo deja colgado y el aire y Javi caen al suelo porque, ya sabéis, la gravedad es una ramera despiadada, xD.

Chema está que trina, lo que era de esperar, porque si hace calor, los guiris no consumen y si no lo hacen, él no gana y eso hace que sus deseos de matar aumenten. Esto es como el miedo y el lado oscuro: está todo relacionado. Por eso, Chema declara que le tienen que pagar el aire, pero como todos saben que cogerá el más caro, deciden ir ellos a comprarlo, por lo que se presentan PeluVilma, La profa y Lola en el centro comercial y descubren que hay un concurso: si ganan una carrera disfrazados de pingüino y andando como ellos, se llevan un aparato gratis.

Así que, claro, ¿en quién piensan para correr la carrera? En El opositor cachas, que para algo pasea sus pectorales por el camping. El problema es que Roberto dice que no puede ir a la carrera, aunque no por qué. Su madre intenta convencerlo por las buenas, pero nada, así que PeluVilma le suelta una señora amenaza que, aunque funciona con sus churumbeles, no con Roberto. Eso me fascina, si va a ser un tío duro y todo. Aunque, claro, Lola decide que hay que educarlo al estilo camping… Uh, que se prepare.

De momento, La profa intenta torturarle con los ensayos para que le cuente por qué no puede correr, pero él le echa en cara todas las mentiras de ella y se sale con la suya. Un segundo. Porque, entonces, aparece PeluVilma con Yuki y Nico, que le han hecho un bocadillo extrapicante y asqueroso a Roberto, que no puede beber agua porque su madre la ha cortado. PeluVilma le ofrece un trago… de aguardiente, así que la lengua del pobre Opositor cachas empeora y sale corriendo hacia el súper, donde Candela y Lola le torturan también no vendiéndole un refresco. Tampoco ayuda que Lola le dé uno de sus nuevos inventos, el pacha-polo, donde se le queda pegada la lengua, xDD.

El pacha-polo otro genial invento de Lola… y una trampa mortal para la lengua de Roberto.

Soy muy fan de las caras de Candela y Roberto, por cierto, xDD.

Javi le putea muy suavemente, ya que sólo es para aparentar porque tienen negocios. Sin embargo, lo que le ha conseguido no es lo que El opositor cachas quiere, pero éste le ofrece otro trato: si le consigue un picadero, no le tiene que devolver el dinero. Me hace gracia, como si se lo fuera a devolver de todos modos. Qué poco conoce este a Javi.

Por la noche, Chema se presenta en casa de los Picachurreros básicamente para ejercer presión y, cuando se marcha, aparecen Javi y Dani con unas sombrillas que han birlado para vender más cerveza fresquita. Tío, menuda mafia tiene éste montada. Bueno, PeluVilma le dice a Javi que va a correr él, pero Dulce cree que puede convencer al Opositor cachas y Javi les cuenta lo de su novia. A todo esto, cada vez que uno abre la boca, Dani insiste en que él está en forma, pero todos le ignoran como si no estuviera presente. Ay, pobrecito, a ver si va a ser un hombre invisible o algo así, xD.

Dani: “Cuando muevo los labios, me oís… ¿no?”

xDDDD, me he morío con Dani en esta escena, xDDD.

Al día siguiente, están todos en plan corrillo comentando que El opositor cachas se ha llevado a su novia al picadero y Dulce quiere separarlos… por la carrera, claro. Tiene suerte, pues aparece Eli con Pocoyó dispuestos a usarlo y les fastidia el momento, pero a lo bestia. Qué chunguez. Encima, cuando salen se encuentran al comité pingüinero para llevárselo a la carrera.

Ahora, para que todo quede ordenadito y tenga sentido, voy con la parte de Los marqueses. Y es que Sonso está un poco… ¿transtornada? ¿tarada? ¿Bipolar? ¿Todo a la vez? De hecho, da igual lo que le diga Pepelu que ella le saca punta: que él dice que la lasaña está buena, ella dice que le da la razón como a los locos; que no funciona la papelera, todos están en su contra… Y es que Sandra le está inyectando hormonas por el tratamiento para la inseminación y, además, la tía se aprovecha y trollea vilmente a Pepelu que ya no sabe que hacer, mientras Sonso está desatada.

De hecho, está tan puteado en casa y, al ver a Dino, le falta poco para pedirle que le explote… Bueno, no, se lo pide en realidad. Dios, eso es desesperación. Y mientras él se pringa de aceite intentando reparar la churrería, Dino y Javi están súper mega ocupados, tomándose unas cervecitas.

Javi y Tino están haciendo un señor esfuerzo…

… para trabajar duro, xDD.

Ay, qué cansado es abrir una lata de cerveza, ¿eh? xDD.

Pero a Pepelu no le importa, hasta invita a Dino a algo en el bar por temor a Sonso, así que Dino se apiada de él y le da un consejo: que vaya a casa tarde, fingiendo estar reventado de trabajar y se meta directo en la cama a sobar. Total, que Pepelu se presenta a las mil en su bungalow, fingiendo estar cansadísimo, pero Sonso está en plan psicópata: lo tira de la cama, exigiéndole que le eche el aliento, aunque luego se pone toda mona, pero le acaba sacando de la casa a rastras… WTF?! ¡Sonso! Yo iba a decir que deja a Vera a la altura del betún, pero es que también al doctor Jekyll. OMG.

En la casa de los Picachurreros, Dino y PeluVilma están pensando en escaparse a la piscina, cuando Pepelu aparece rebotadísimo. Pepelu le echa en cara lo sucedido y PeluVilma empieza a hilar y descubre que Dino le ha estado haciendo lo mismo, así que lo larga de su casa y acaban pasando la noche en la churrería.

Al día siguiente, aparece PeluVilma con un zumito porque ha comprobado la historia de Dino y le ha perdonado. También pasa por ahí Sonso, pero se hace la digna. Ainss, pobrecito Pepelu, con lo que adora él a su Sonso. Como Pepelu amenaza en mudarse con los Picachurreros, éstos deciden que tienen que invocar a Cupido y hacer lo que haga falta para que se reconcilien. Por eso, PeluVilma le pone mechas gratis, aguantando a Sonso en plan súper mega chunga, cuando aparece Pepelu y le sacude. Eso sí, la conexión entre ambos es tan profunda que hasta estando peleados, van vestidos a juego.

Dios, la cara de cabreo de Sonso, si es que parece que le ha tomado el relevo a Candela en ser Hulka.

Sonso: EXTERMINATE!!!

¿Qué digo Hulka? Esto ya es otro nivel, ¡Sonso ha digievolucionado en un Dalek!

Al final, Pepelu se arrodilla, aceptando valientemente su castigo, lo que la reblandece y le pide que no sea bueno con ella, cuando ella es mala, xD. Sonso le dice que el calor la está volviendo loca, así que Pepelu, cual caballero andante, decide conseguirle un aire acondicionado. ¿Cómo? Participando en la carrera de los pingüinos y, encima, robándole el disfraz a Javi, xD.

Y son tan chulos que se pasean en coche por delante del Comité pingüinero para chulearles y eso. Qué cabrones, xDD. Sin embargo, los del camping son gente con recursos y pintan al pobre Opositor cachas para que pueda correr. Además, ven a un pingüino muy, muy currado, que resulta ser Dani con la intención de callar bocas… Pero se mete una hostia en cero coma. Ay, pobrecito Dani, con lo molón que está su disfraz.

¡Los pingüinos! ¿Os dais cuenta de que uno se ha vestido de monja? xDDDD.

A mí ya sólo me falta Bert y que bailen. Bert, ¿dónde estás cuando se te necesita?

Dino y Javi, por su parte, deciden apañar la carrera, así que echan aceite en el suelo y todo dios se espatarra, menos El opositor cachas que pasa con maestría. Pero entonces su novia le deja, ¡y por SMS! Jo, tía, qué rastrera. Roberto va detrás de ella y en esas aparece Pepelu, poniéndose en cabeza, por lo que Javi decide reciclar un pingüino y le alcanza cerca de la meta. Están peleándose cuando Javi le mete un culazo que desgracia a Pepelu, por lo que va a ganar… O no, porque en ese momento llega el guardia de seguridad con el pingüino reciclado.

Pero, eh, no todo está perdido, pues, salvando el día en el último momento, llega Dani, parece que va a ganar… hasta que pisa un bote que Pepelu ha tirado al desgraciarse y se mete una hostia digna de programa de zapping, xDD. Qué brutal, jajaja. Como bien dice Lola, su hijo no decepciona: siempre la caga.

Al final, están todos en el bar, disfrutando del aire fresquito cortesía del nuevo aparato de aire acondicionado súper modelno que pagarán el resto de su vida, cuando El opositor cachas comenta que no entiende por qué le han dejado. Candela le explica que es por vivir en un camping, que la gente huye. Chema, disfrutando de su momento de gloria, pone el aparato a toda potencia, pero termina cayéndose y rompiéndose. Y, claro, como lo ha roto él, ya no le deben nada. Hombre, algo les ha salido bien, xDD.

Y para acabar, as usual, me dejo a las dos parejitas + 1 (o Paulino, como queráis), que encima hoy han estado muy sembrados, sobre todo Jorge. Éste sigue viviendo en su tienda, cuando va a verle su Angelito y se hace la víctima exageradamente y eso que Ángel ya iba en son de paz a rescatarle. ¿A lo Oficial y caballero? Pues no, pero no será porque a Pocoyó no le haga ilusión porque, de hecho, lo dice. Ay, Ángel, ¿qué te cuesta con lo mal que lo ha pasado el pobre sin haber hecho nada?

Love is in the air…

En el bungalow, Ángel le ha preparado el desayuno a Pocoyó, que encima se ha duchado en su cuarto de baño y está todo amoroso. Entonces llega Eli y Pocoyó aprovecha para hacerle ver lo dolido que está porque ella no le rescató, pero Eli es Eli y le vacila. Entre coña y coña, recibe una llamada de teléfono para acordar algo de su cumpleaños y Pocoyó le pregunta cuándo y dónde ir, pero Eli no quiere que vaya porque no pega nada con sus amigos. Pero Pocoyó no se rinde y a Dios pone por testigo que nunca pasará hambre, no, perdón, que le demostrará que puede encajar con ellos.

Por eso, se presenta en casa de Sandra para pedirle la información, a cambio de hacerle la comida. Sandra intenta convencerle de que no es buena idea, que no tienen nada en común, pero Pocoyó, con su amabilidad natural, le deja muy claro que puede pasar de infinito (él) a cero (ella). Oh, esas habilidades sociales de Pocoyó.

Mientras tanto, Dani ha ido a buscar a Ángel porque una alemana buenorra con la que se enrolla todos los veranos ha llegado al camping. Ángel le pide a Dani que ejerza de traductor, pero éste no puede dejar a una chica tan guapa, por mucho que Ángel le explique no sería él. Lo sorprendente es que Dani sepa alemán. Seriously? Bilingüe, costurero… Este chico es hasta útil, qué fuerte.

La alemana, por cierto, además de dejarle muy claro que no lleva nada debajo del vestido, besa a Ángel… ¡Efectivamente! ¡Justo cuando Paulino pasaba por el bar! Así que le mete una hostia de campeonato, antes de ir en cero coma a contárselo a su hija para abrirle los ojos porque será un mujeriego toda su vida… la cual será breve si Sandra le da permiso, xDD. Me parto. Bueno, Ángel le explica lo sucedido, con interesantes traducciones de Paulino, aunque al final Sandra no le da importancia alguna. Paulino se desespera e incluso se ofrece a buscarle un hombre que la quiera, que le tenga llenita la nevera. Vaaaale, no dice eso, de hecho es mucho más burro, pero me mola imaginármelo cantando esa canción. Así soy, qué le vamos a hacer, xD.

Ángel llama “suegro” a Paulino y esa cara se le queda. Yo no volvería a llamarlo suegro jamás de los jamases.

Por la noche, Lola lleva a Pocoyó al bar donde Eli celebra su cumpleaños y ahí se encuentran a Ángel y Sandra. Ésta está preocupada por lo que le puedan hacer a Pocoyó, pero Ángel le dice que no. Milagrosamente, Pocoyó se vuelve un chungo en compañía de los amigos de Eli y de ella, que se queda atónita… Y no es para menos. ¡Jorge! Pero… Pero… A ver si me he equivocado de mote y tengo que llamarte Mortadelo de ahora en adelante.

El nuevo jevi del camping se pone a bailar y, qué decir, es lo puto mejor, quiero un gif de eso, ojalá pudiera hacerlo. Eli, todavía impresionada, está con la baba que se le cae y he de decir que a Jorjevi le queda súper bien la camiseta negra *0* Jorjevi se hace amigo de uno de los colegas de Eli.

Anoche yo tenía la misma cara de flipe que Sandra. I swear, xDD.

Al día siguiente ha vuelto a digievolucionar en Pocoyó, resacoso, eso sí, aunque le pica muchísimo la espalda y no sabe qué hizo la segunda mitad de la noche. Ángel le mira la espalda y resulta que tiene una cobra, que le ha hecho su nuevo amigo que, además, se le apropia de la habitación. Bueno, Pocoyó, podía ser peor, Ted Mosby se tatuó una mariposa, al menos la cobra de es de machotes, xDD. Entonces Pocoyó dice que le pica, a ver cómo lo digo para ser fisna, la chorra y la reacción de Ángelito… Bueno, dejémoslo en que también es de gif.

Ambos se personan en casa de Sandra, que está desayunando con Eli, para ponerlas al día de las novedades y Eli está súper contenta con su Pocoyó tuneado (tatuaje + piercing), mientras que Paulino se pone a comparar a los modernos con los de las tribus hunga hunga y esas cosas. Ángel le da la razón, pero Paulino sigue erre que erre y, de hecho, es tan cabezón que hasta prefiere al Lapas que a Ángel. Hombre, buen señor, ¿me los has comprado objetivamente? Porque no, NO.

Ángel ya se ofende del todo y lo manda a tomar por culo, algo muy razonable (en serio, NO, no hay ni punto de comparación). Lo peor es que Paulino, encima, le dice a Sandra que Ángel no aguanta. Será posible, xD. Sandra va detrás de Ángel, que está en pleno chinamiento, pero ella tiene un plan.

En serio, NO, ni punto de comparación.

Paulino llega al bungalow y Sandra le da una noticia terrible: ha dejado a Ángel. Paulino abre los brazos, dispuesto a darle un abrazo… No, al estorbo no, a ese lo tira, a su hija. Ángel se va, no sin antes presentarle a su relevo: el Lapas, que encima va a tatuar a Sandra en el culo y en las tetas, salvo que Paulino le pida perdón a Ángel. Paulino empieza a parecer un miura y, hostias, si yo fuera El Lapas estaría acojonada. Bueno, de hecho, lo echa a patadas del bungalow y se ve obligado a visitar a Ángel, con ofrenda de paz y todo.

Por su parte, tras haber echado al Opositor cachas, Eli le enseña a Pocoyó su polvocueva porque ahora mola, porque ha visto que en realidad no es pijo. Tras chuscar, Pocoyó se despierta y se tiene que poner la camiseta de Eli porque su pijama está sucio. Entonces se mira en el espejo, con su tatuaje y todo y flipa un poco porque habla con su reflejo, que es su versión chunga. Básicamente le dice que es de barrio y que por eso le ha ido todo mal, así que se abandone a su versión jevi.

I’m starting with the man in the mirror I’m asking him to change his ways.

Sé que no es heavy, pero es que me lo imagino cantando esa canción…

Yo quiero un episodio musical, por cierto.

Después, en el bungalow Ángel hace que Paulino le haga la pelota porque le tiene muy harto y Paulino se intenta explicar y Ángel insiste en que no quiere hacer daño a Sandra. Como le amenaza con contarle todo a ésta, a Paulino se le ocurre que delante de ella se llevarán muy bien, pero si Ángel la hace llorar, lo matará básicamente. Entonces empiezan a meterse el uno con el otro, para desfogarse según Paulino.

Y en ese momento llega Pocoyó que les advierte que así empezó con Eli y ahora se la tira. ¡Arggg, Jorgeeeee! Tío, cómo te pasas. Ahora ya traumatizada para toda la vida, ¡arg! Bueno, a ver, Pocoyó está angustiado (¡qué novedad!) porque Eli le quiere y porque no está bien, necesita saber quién es, qué ponerse… Necesita alejarse de ella en serio y lo dice tanto que Ángel se da cuenta y hasta le financia el viaje a Formentera. Pocoyó se pone en plan cariñoso, antes de irse a hacer la maleta y, al fin, Paulino reconoce que Ángel tiene sus cosas buenas. ¡Aleluya!

Eso ha sido todo por esta semana, la siguiente más con Eli destrozada por Pocoyó, Dulce mudándose a la polvocueva de Eli con Roberto (dios, ver a Javi va a ser brutal, xDD) y Los marqueses adoptando un perrito muy mono :3