Con el culo al aire

Crónica del capítulo 1×04 “Jorge se desmelena”


Desde hoy, os traeremos cada semana un resumen del capítulo correspondiente, en este caso el del capítulo 4. La encargada de hacerlo será Andrea, que lo hará desde su particular punto de vista.

Hoy empiezo con la trama de Lola, alias La borracha, que nada más comenzar el episodio se nos ha puesto súper elegante a ritmo de una canción en francés… La melodía ha llegado a Dino, que se ha puesto como si un mastodonte estuviera a punto de comerlo y ha huido de casa con la excusa de salir a correr. Por el camino, hemos vuelto a ver que Bam Bam sigue siendo un mini-pervertido, que le ha visto el culo a la Porculeratambién hemos descubierto que, gracias a eso, Yuki se ha ganado un dinerillo, lo que nos ha llevado a…

Es tan cruel como awesome. PeluVilma sabe castigar mejor que cualquier poli malo de serie sobre una prisión.

A todo esto, lo que La borracha quiere es tirarse a Dino y… Bueno, digamos, que Lola gana a todo quisqui tirando la caña (ni Madelman, ni peña de FoQ, ni nadie). Dino intenta explicarle que lo que hubo entre los dos se acabó porque, claro, está con PeluVilma, pero La borracha se hace la longuis y dice que, vale, lo harán a escondidas y que no se estrese, que sino no le funciona el cacharro. Ea, ahí, con un par, haciendo temblar a la mismísima Glenn Close.

El pobre Dino, aterrado, acude a Sandra a contarle que, cuando Borraclose está en modo normal, se la tiraba y que ahora le está acosando. Sandra explica que Lola es bipolar y que ve todo a su manera, así que cuando está en una fase eufórica ve todo de color rosa. Le recomienda que la dejé con cuidado porque, claro, está vulnerable y a lo mejor podría hasta suicidarse, por lo que el pobre Dino se va peor de lo que estaba.

Por la noche, acude a ver a Borraclose que se ha puesto toda guapa de rojo y sigue con sus tácticas poco sutiles de ligoteo. Dino, una vez más, intenta hacerla entrar en razón, pero, una vez más, Lola entiende lo que quiere entender: básicamente, que él quiere tema, pero PeluVilma no le deja. Por eso, ni corta ni perezosa, se planta delante de ella y se lo dice así, tal cual, por lo que PeluVilma flipa y La porculera intenta que se vayan del camping, todo contenta, claro, que es La porculera.

Dulce pensando que se van a largar.
Esta niña es un poco tonta, ¿no? Me refiero a que tiene un techo y comida y se quiere ir, ¿a dónde? No sé hasta qué punto podría Alicia hacerse cargo de todo sola… Económicamente hablando, ¿eh?

Cuando Dino llega, explica que estuvo con Lola hace tiempo, pero, claro, como están las dos presentes, diga lo que diga queda mal con una u otro. Ainss, pobrecito, si es que se le ve todo apurado. Por suerte, PeluVilma es una tía normal y razonable y entiende que tuviera algo en el pasado, pero, claro, cuando le dice que Lola va directa a tocarle el paquete y que él no sabe que hacer, saca a su choni interior en plan: la matooooo.

Alicia: Bueno, vale, no la mato, pero le igualo las puntas que para algo soy peluquera.

Deciden que PeluVilma hable con Borraclose, así que lo hace y acaba contando con la ayuda de Candela, que también intenta que su madre deje en paz a Dino. Lo malo es que Borraclose ha dicho que se zumbará a Dino“por las buenas o por las malas”. Esto significa que va a poner una denuncia contra el camping porque, al parecer, no se puede vivir en él más de once meses (antes de volverse loca, era abogada y muy buena). Aunque… Claro, si Dino cede, quita la denuncia.

Por eso, los amables habitantes del camping insisten en que Dino se tire a Lola y Los yayos hasta le hacen chantaje emocional, pero jodido, jodido, ¿eh? Ese: ¿quieres que muera?, es brutal. Bobby Bravo, además, se pone todo filosófico, pero PeluVilma le mete un guantazo, que calla a los demás. Menudo guantazo, ostras, xD.

Una hostia para dominarlos a todos.
Si Alicia hubiera existido en la antigüedad, habría erradicado a los filósofos y mi vida estudiantil hubiera sido más agradable 😛

Al final, Dino decide que arreglará el asunto sin llegar al sexo. Total, que se presenta en casa de Borraclosetodo apurado y ella se da cuenta de lo que pasa, así que le dice que se vaya y que quita la denuncia igualmente. Dino la consuela, pero entonces Lola dice que su situación es una mierda y que ya no le tiene ni a él, así que está mejor viendo su propia realidad.

Cuando Dino vuelve a casa, le cuenta lo sucedido a PeluVilma y prohíben a su prole que la insulten. Además, deciden que la van a ayudar, por eso le dan el ordenador y le llevan a un hombre. Lola cree que es para que se lo tire, pero en realidad lo que pasa es que el hombre necesita ayuda legal, así que le piden a Lola que le ayude. En esas, llega Candela, que alucina con la situación, pero enseguida se ve que está orgullosa de su madre.

Como consecuencia de la trama anterior, Borraclose ejerce de madre y, por eso, Candela ha tenido vacaciones (como ella misma dice), ya que no tiene que cuidar de su madre, para variar. Decide aprovechar y llama a sus amigas para salir por la noche, lo que usa de excusa para pasar de Bobby Bravo de nuevo, aunque él, insistente, decide apuntarse. Cuando ella se niega, él ejerce de Bobby Bravo y le dice que tiene miedo de que sus amigas se vuelvan locas por él, así que Candela accede.

La parejita se reúne con las amigas y se ponen la típica diadema de pollas para hacerse pasar por un grupo que está de despedida de soltera. Bobby Bravo decide hacerse pasar por el amigo gay, mientras las llama “chochos” con mucho acentazo y yo me muero de la risa.

A mí me falta una boa de plumas o algo así, ¿eh?

Lo están pasando chachi piruleta (Mimosín me marcó mucho, sep) en la discoteca, cuando el camarero les pilla la mentira (anda que… No acordar quién es la novia de antemano, si es que no sabéis mentir) y les exige que paguen… 150 euros.

Como no pueden pagar, el camarero se pone de un chungo tremendo, por lo que Bobby Bravo agarra una botella y le vacila en plan “no hay cojones de zurrarme”, así que sale huyendo y el camarero chungo y el segurata mudito también. Se acaba escapando al trepar cual Spiderman por la pared, mientras las chicas también se han dado a la fuga.

Primero fue SpiderFer en FoQ y ahora SpiderBobby. 
Amiga anónima: Miraaaa, si se parece al de Física o química.
Everybody recuerda a Fer 😛

Por la mañana, Candela va a ver a Bobby Bravo para darle los teléfonos de sus amigas, pero él los rompe porque únicamente está interesado en ella. Ohh, qué mono. En serio, este chaval es todo mono, ¿eh? Al final, Candelacede y frunjen hasta quedarse dormidos. Lo malo es que, al igual que a Cenicienta el reloj tocando las doce le jodió, a Candela le ocurre lo mismo con su madre, que vuelve a necesitarla.

Además, en este episodio ha sido el cumpleaños del Marqués, así que su mujer le ha regalado gasofa para poder usar el Mercedes. Eso sí, La marquesa se inventa una excusa muy poco creíble para justificar la pasta, aunque él no le da importancia y se dedican a pasear por el cámping mientras trollean a los demás, en especial aChema. En serio, ¿esta gente aprecia su vida? Yo no me metería con Chema, ¿eh?

Según ellos trollear al resto del camping es mejor que ganar el mundial y demás.
¡Pero si ella hasta llora de felicidad! MUY fuerte, xDD.

Más tarde, Los marqueses están tomando algo y ella se va, oficialmente, a echarse una siesta, peeero se deja el móvil. En esas, el Yayo taxista está trolleando al Marqués y lo coge, descubriendo que la ha llamado un talCarlos para citarla por la mañana, por lo que el Marqués comienza a sospechar… Ta, ta, tachán…

Por la noche, El marqués le da el recado, pero ella se hace la longuis y le dice que es el del banco. El marqués, ni corto ni perezoso, llama al número y comprueba que es un particular, así que se pone en plan “soy Íñigo Montoya“, pero dice su apellido y os juro que no puedo escribirlo. En serio, es peor que decir Rumple… Rumpes… Rumpelstiltskin (gracias, auto-completar de Google). Desde aquí quiero señalar mi profunda admiración a Iñaki Miramón por ser capaz de pronunciar el apellido.

Al día siguiente, La marquesa dice que se va a la peluquería y el Marqués decide seguirla; como el Mercedes le deja tirado, le acaba pidiendo al Yayo taxista que le lleve. Siguiendo a La marquesa, llegan a un chalet, donde, a través de una ventana, la ven desnudándose.

Que tiemblen Sherlock y John o Héctor y Bonilla, que han llegado estos dos.
Las caritas de ambos son muy brutales.

Así que, claro, El marqués entra en brote e, ignorando al Yayo que intenta calmarle, llama a la puerta y, en cuanto ve a Carlos, se le tira encima. En realidad, le salta en la espalda y le monta a caballito, xD. Están en esas cuando ven a La marquesa vestida de chacha, así que hilan, momento en el que Carlos le calza una hostia de campeonato y en el que aprovecha para liberar al perro, por lo que salen perdiendo el culo.

De vuelta al camping, ante la orden del Marqués de que quede en secreto, el Yayo comenta que mientras que la Marquesa está de chacha, él no hace nada. En respuesta, el Marqués le amenaza con contar secretitos también, sacando a relucir que la patata de La yaya está menos preparada para esas cosas que la de su esposa.El yayo no se toma eso nada bien y a mí me sorprende que no le calce otra leche, que ese es un golpe muy bajo.

Sin embargo, El marqués sabe que El yayo tiene razón, así que va a Chema a pedirle trabajo, peeero como quien siembra vientos, recoge tempestades, Chema le manda a la mierda. No obstante, El marqués tiene sus recursos y se tira delante del coche de Chema para decir que le han atropellado. Entonces le da dos opciones: o le da trabajo en la tienda o lo denuncia, por lo que Chema decide quedarse con la primera, claro. Aunque… Yo si fuera El marqués estaría preocupado, que Chema seguramente se vengue y, en realidad, él tiene la sartén por el mango.

Al final, cuando La marquesa va a casa, flipa al ver al marido con el brazo en cabestrillo y le pregunta qué ha pasado. Él le explica lo sucedido… A su manera, por supuesto. Pero, vamos, que yo creo que La marquesaentiende perfectamente por qué ha hecho lo que ha hecho. Hostia, estos van a acabar conmigo. Si es que son unos asquerosos con el resto, además de estos que se creen mejores, pero luego son tan monos entre ellos… Es que cuando él le dice lo de “trabajaré para que no vayas tanto a la peluquería”, se me ha derretido la patata.

Si a veces son hasta bonicos y todo ^0^

Y, para acabar, pues dejo a los Raules Sandra, que ya sabéis que son mis preferidos y de los más divertidos. Por la mañana, Angelito encuentra a Pocoyó (Jorge vive en su mundo, es súper mono y viste pijama más de lo que debería) preparándose un perfil para ligar en Internet, lo que pasa es que… Bueno, que es Pocoyó y escribe una moñez propia de canción de Bisbal o de aparecer en El barco, mientras se queja de que ligar por la red es frío.

Ángel: ¡Hostia! ¿Has visto a Sherlock y John? ¡Les falta fo…!Jorge: ¡Angelito! Un respeto, que eso es true love como en Once upon a time.

En ese momento, añade que ha leído que se pueden adoptar gatitos y, claro, la luz roja de Angelito se enciende como si estuviera en una amenaza nuclear, seguramente visualizándose como un par de viejos rodeados de gatos. Por eso, acude raudo en busca de Sandra, que está en las duchas y, como ya se conoce el percal, le pregunta directamente qué le sucede a PocoyóAngelito le pide que le líe con una amiga (a todo esto mientras la ve desnuda, ainss, Angelito, que poco sútil, ¿eh?) y Sandra acaba accediendo a emparejarlo con su amiga Valeria.

Por eso, Sandra deja a las nenas al cuidado de Eli (que les enseña cosas mazo educativas como a electrocutar ratones) para salir con los vecinos. Éstos se maquean y se van a bar, donde los amables habitantes del camping los llaman gays. Pero, claro, entre que Pocoyó se queja de su ropa y que Angelito, para animarle, le llama guapo y de todo, les acaban gritando “que se besen”. Y van dos en cuatro episodios, algún día acabarán sucumbiendo al clamor popular y se besarán, ya veréis 😛

No voy a comentar nada al respecto, porque ya lo hacen los demás…
Yayos y Dani: ¡Que se besen! ¡Que se besen!

Nada más ver a ValeriaPocoyó decide que es la mujer de su vida. ¿Jorge enamoradizo? Tontás. Bueno, en la cita Pocoyó se pone pesado, pero pesado de verdad, ¿eh? Y no deja hablar a nadie, aunque él sigue en su bonito mundo de colorines y plastilina y cree que la chica está loquita por él.

Más tarde, se van a bailar y… Bueno, es que describir como baila Pocoyó es imposible. Si alguien tiene un gif, que lo pase, que es brutal. El problema viene cuando Valeria está interesada en Angelito y, de hecho, intenta tirarle los tejos, pero Angelito la rechaza; ella está a punto de entrar en brote, cuando él muestra su habilidad y le dice que es que está saliendo con Sandra y que de ahí el rechazo. Ainss, sigues siendo muy poco sutil, pero da igual porque estás de guapo con esa camisa, arg *0*

De vuelta a casa, Angelito acompaña a Sandra a su casa donde, tras ver la imagen más mona ever (Eli durmiendo con las nenas), Angelito demuestra que tiene poderes: ¡sabe quitar el hipo! OMG. ¡Yo que creía que era imposible! Espera… Raúl tiene súperpoderes aquí, Marta Torné está en Los protegidos… Oh, esto tiene que significar algo. Mmm. Ah, bueno, que casi se me pasa, Sandra va a decirle algo, pero se queda dormida antes.

Cuteness *0*

Al día siguiente, La yaya insiste a Sandra con Luisito, una vez más. Por cierto, ¡Luisito materialízate! ¡Quiero verte! En ese momento, aparece Angelito y Sandra le explica que su amiga quiere hacer una barbacoa; comoÁngel explica que Valeria cree que él tiene novia, deducen que la chica está interesada en Pocoyó.

En la barbacoa, Pocoyó demuestra que puede ser hasta gracioso, mientras Angelito y Sandra lo comentan. Él, como si nada, aprovecha cualquier excusa para acariciarla o besarla como si estuvieran en una comedia romántica. Je, je, je, qué poco sutil… De nuevo 😛 De hecho, Sandra hasta se ha mosqueado y cree que la cita es para ellos, pero Ángel se hace el despistado y le echa en cara la frasecita de la noche anterior, así, ligoteando… Macho, qué aguante tiene Sandra, si yo fuera ella a esas alturas ya no tendría bragas. Muy poco fino, lo sé, pero cierto.

Pocoyó (muy mono él de colorines) ligando como una persona. Ainss, si es que se hacen mayores tan pronto…

Como justo entonces aparece el Marqués tras el atropellamiento, Sandra Ángel desaparecen del bungalow. Cuando Ángel vuelve se encuentra a Pocoyó en pleno polvo con Valeria, pero, claro, tal y como están situados pues… Como que se miran a los ojos justo cuando Pocoyó está en pleno orgasmo.

No tengo palabras, las capturas hablan por sí solas, xD.
¿A qué sabíais que lo iba a poner? 😛

Así que, claro, los dos se traumatizan y Pocoyó está seguro de que a partir de ese momento, cada vez que vea aValeria, en realidad le verá a él. Ángel se anima pensando en que, al menos, no le gustó verle en pleno orgasmo, pero Pocoyó decide no responder… Ya, ya… Menudo silencio más esclarecedor, xDD.

Eso es todo por hoy, la semana que viene más. A mí de momento el avance me ha dejado toda loca con los “espermatobobbys”, xDD. Muy brutal la palabra, me ha calado hondo, vamos, jajaja.


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